¿Cada cuánto deberías lavar la ropa del gimnasio?

Ya sea que entrenes al aire libre o en un lugar cerrado, será mejor que laves la ropa deportiva que usas en el gimnasio después de cada entrenamiento. Y no olvides la toalla y la botella de agua.

¿Con qué frecuencia lavas la ropa usada en el gimnasio? La respuesta más común es: Depende!. Depende de cuánto sudamos, cuántas veces la hemos usado, si hemos tenido pereza de poner la lavadora, y así sucesivamente. Hay quienes lavan la ropa después de cada entrenamiento y quienes prefieren usarla un par de veces más.  ¿La respuesta correcta? No existe, pero sería mejor si lavas el kit completo después de cada entrenamiento: ropa, toallas, botella de agua.

Cómo lavar la ropa usada en el gimnasio

Muchas de los tejidos modernos utilizados en la ropa deportiva requieren lavados a bajas temperaturas. El riesgo, sin embargo, es no eliminar las bacterias que pueden desarrollarse en la ropa sudada. Así que, si se lava la ropa a una temperatura inferior a 40 ° C, vale la pena añadir un producto desinfectante para lavar la ropa.

Si entrenas en lugares cerrados o al aire libre

No importa si entrenas al interior o exterior: tu ropa se ensuciará igualmente. En el gimnasio, puedes recolectar gérmenes y suciedad de otras personas usando máquinas o esterillas. En teoría, todos los gimnasios dicen que es obligatorio usar tu propia toalla cuando utilizas las máquinas y las áreas comunes, pero casi nadie lo hace: nos pasa a todos ver gente en el gimnasio haciendo uso de las máquinas sin tener su propia toalla. Esto debe evitarse. Si necesitas hacer ejercicios en el suelo, intenta traer su esterilla o cúbrela con tu toalla. Si entrena al aire libre, ensuciarse es aún más fácil porque recogerás barro, bacterias y manchas del entorno.

No olvides lavar tu botella de agua

En lugar de dejar en la bolsa la ropa, la toalla y todo lo que usaste en el gimnasio por una noche o varios días, mejor tira todo en la lavadora tan pronto como llegues a casa: solo así reducirás la posibilidad de que se multipliquen las bacterias. Finalmente, no te olvides de lavar la botella de agua: a mano o en el lavavajillas, para evitar que se convierta en un lugar potencialmente bacteriano.