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¿Cuánto tiempo se puede sobrevivir sin beber agua?

Aunque el cuerpo humano puede retener los alimentos durante varias semanas, solo puede mantenerse unos pocos días sin agua. Pero ¿Qué pasa con nuestro cuerpo cuando se queda sin agua? ¿Hay alguna forma eficaz que use para resistirse a la deshidratación? Veamos todos los detalles entregados por los expertos.

El cuerpo humano se compone de un 60% de agua, la mayor parte de esta agua se encuentra almacenada en las células. Según la revista médica Manuel MSD: «un hombre de 70 kilos tiene al menos 42 litros de agua en su cuerpo: 28 litros presentes en sus células, unos 10,5 litros en el espacio alrededor de las células, y unos 3,5 litros presentes en la sangre». La cantidad de agua contenida en el cuerpo es necesaria para muchas de las acciones y reacciones químicas que mantiene con vida a nuestro cuerpo, entre ellas: mantener a las células hidratadas, permitir el transporte por medio de la sangre de los recursos que necesitan los órganos y tejidos, ayuda a mantener la presión sanguínea, permite la eliminación de residuos por medio de la orina y el sudor y ayuda a mantener la temperatura corporal, entre otras.

Para funcionar debidamente, el cuerpo humano necesita aproximadamente de 1,5 a 2 litros de agua para mantenerse día a día. Esta ingesta de líquidos compensa las pérdidas del día generadas por la transpiración, la respiración y la evacuación generada por la orina y las heces. Y por supuesto, cuanto más caliente sea la temperatura corporal, más rápido el cuerpo pierde el líquido contenido.

¿Cuáles son los síntomas de la deshidratación?

La deshidratación sucede cuando el cuerpo pierde más agua de la que gana. A diferencia de animales como los camellos, que pueden almacenar agua en diversos órganos, el cuerpo humano es incapaz de almacenarla por mucho tiempo, ya que es necesaria para su funcionamiento. Sin la ingesta adecuada de agua, el consumo no se compensa, lo que hace que los primeros síntomas de deshidratación aparezcan en cuestión de unas pocas horas. Hay una regla de tres que es muy usada en el mundo de la supervivencia: “el cuerpo humano resiste tres minutos sin respirar, tres días sin beber y tres semanas sin comer”.

Al final de estos tres días sin beber, la persona puede mantenerse todavía con vida, pero estará pasando por una deshidratación severa. Según los estudios, una pérdida de agua del 2% corresponde a una deshidratación ligera, y se habla de una deshidratación severa si se pierde el 10% de agua. Si no se hace nada, la persona terminará en coma y muriendo.

En una persona normal, la primera señal de deshidratación es la sed que se ve estimulada por el sistema renina-angiotensina-aldosterona, un sistema regulador hormonal ubicado en los riñones que envía señales al sistema nervioso central cuando el cuerpo comienza a quedarse sin líquidos. Al recibir la señal, se crea la necesidad de tomar agua y el cerebro ordena al cuerpo que se hidrate lo más pronto posible.

La presencia de trastornos neurológicos llega desde el primer día.

Al no beber, el cuerpo humano retiene la mayor cantidad de agua posible. El cuerpo humano funciona gracias a un sistema de entrada y salida. Por lo tanto, si el agua no entra al cuerpo, este también se asegura de que no salga, así que comenzamos a salivar, sudar y orinar menos, además, la orina cada vez irá siendo más concentrada y oscura, las membranas mucosas también se van secando, al igual que la piel, los ojos se irán hundiendo, se resecarán y la fiebre empezará a aparecer, ya que el agua ayuda a regular la temperatura del cuerpo.

Después entran los trastornos neurológicos a tomar el control. Las células cerebrales son muy sensibles a la deshidratación, lo que hace que estos trastornos no den espera alguna, así que empiezan a aparecer los dolores de cabeza, náuseas, vómitos, fatiga, somnolencia y alteraciones de la conciencia. En este momento, por culpa de la alteración de la conciencia, parece que la sensación de sed ha desaparecido, pero no es así. Estos trastornos neurológicos ocurren después del primer día, mientras que a nivel físico sentimos entumecimiento y calambres musculares.

Por último: la muerte de las células cerebrales

La falta de agua en el cuerpo va provocando la disminución del volumen de sangre que circula a lo largo del cuerpo. Esto puede terminar en un shock hipovolémico que resulta en una muerte rápida si no se actúa a tiempo. Órganos como los riñones, el cerebro y el hígado ya no estarán funcionando normalmente y necesitan ser asistidos.

Algunas otras causas de muerte puede ser el espesor de la sangre la cual termina causando coágulos de sangre. Cuando se sufre de deshidratación severa, también puede morir por la destrucción celular en el cerebro, pero antes sucede una trombosis vascular que conduce a una embolia pulmonar o a una apoplejía masiva.

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