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¿Cuántos tipos de café existen y cuáles son los mejores?

Existen muchos tipos de café, desde los más comunes, hasta los más valiosos y difíciles de conseguir. Se han registrado 60 especies de plantas de café en todo el mundo, lo cual nos permite disfrutar de muchos tipos de sabores. Pero independientemente del gusto, tomar una taza de café se convierte en un placer que se disfruta solo o en compañía, y que puede contar con muchos aditivos para mejorar su experiencia.

Como mencionamos anteriormente, en todo el mundo hay 60 especies de plantas de café, y, entre ellas, destacan las variedades arábicas, robusta, liberica y excelsa. Existe varias especies gracias a la variedad de plantas cosechadas en los arbustos que producen las bayas del café en todo el mundo, dándoles sus características diferencias en función del clima, la temperatura y el tipo de procesamiento de los frutos.

Cerca del 70% del café que se cultiva en la mayoría de los países es del tipo Arábica. Tiene un sabor aromático y una consistencia muy completa. Otra versión muy similar es el café robusta, el cual tiene semillas y granos más pequeños, pero más llenos de cafeína que el tipo arábica y un aroma más poderoso.

La liberica, llamada así por su origen en los bosques de Liberia y Costa de Marfil, tiene granos grandes, casi el doble de tamaño que los de la arábica, permitiendo que se consiga una taza de café muy agradable.

Veamos en más detalles las cualidades de estos tipos de café:

Entre las numerosas especies de café, la elección se reduce a los dos mejores tipos, que son más comunes: el arábica y el robusta. Entre las dos, parece que la arábica es la especie más antigua aparecida en la tierra.

Café arábico.

Los frutos de este tipo de planta son similares a las cerezas en cuanto a su color rojo. En el interior del fruto está ubicado el grano en una membrana de color verde o esmeralda. Los granos son alargados, aplanados y grandes.

Existen algunas subespecies o variantes de la Arábica, siendo más conocida la Mocha, seguida de la Típica y la Borbónica. Aunque sean variaciones de un mismo fruto, dependiendo de su procedencia, la textura y sabor del grano varía. Otras variaciones se cultivan en São Paulo, por ejemplo, la variedad Santos, con una excelente calidad y un sabor armonioso y denso. También de Colombia proviene el aromático café Medellín, y en Costa Rica se obtiene un café suave con regusto a nuez y muchos tipos nuevos más.

Sobre la variedad arábica en general, se debe decir que se obtiene una preciosa mezcla que da vida a una bebida de sabor delicado, menos amargo que otras variedades e intenso en cuanto a su perfume y aroma.

Liberica y robusta.

Sus granos son grandes y con una forma puntiaguda. Se necesita de altas temperaturas y mucha agua para obtener un producto de calidad. El café Liberica ofrece un regusto a nuez moscada y un sabor agradable. De esta planta también se pueden usan sus flores, las cuales se secan y se venden para preparar el café robusta.

El café robusta procede de la planta coffea Canephora nativa de África Occidental. Este café se cultiva en los trópicos y también se produce en el sudeste de Asia. Se trata de una planta en forma de arbusto que da unos frutos parecidos a las cerezas. El fruto está compuesto por 2 granos más pequeños que el árabe y con forma circular.

Esta planta es capaz de aguantar cambios climáticos, pero su temperatura perfecta se encuentra entre los 24° y los 30°. También se ha podido cosechar en las llanuras y se ha demostrado que genera más granos. La cantidad de cafeína que contiene también es alta, por lo que, en comparación con el arábica, el robusta es más fuerte y amargo.

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