¡Cuidado! Las almendras pueden ser potencialmente tóxicas y afectar tu salud

Las almendras son uno de los frutos secos por excelencia. Uno de los aspectos que lo caracterizan es su alto contenido nutricional. Estudios han demostrado que el consumo frecuente y equilibrado de almendras protege al cuerpo humano de desarrollar diversas patologías, por lo que entra en la categoría de “Superalimento”.

Una pequeña porción de almendras contiene grandes cantidades de vitaminas E, B, proteínas, minerales, grasas buenas, propiedades antioxidantes y antiinflamatorias que previenen el desarrollo del cáncer, las enfermedades cardiovasculares y luchar contra el colesterol malo. Todo esto hace que las almendras tengan que hacer parte de nuestra dieta regular y nunca falte en nuestras meriendas o bocadillos.

Pero, aunque generalmente se hable de beneficios y buenos resultados, es mejor tener mucho cuidado con lo que se esconde entre las almendras, puesto que se trata de un elemento posiblemente tóxico. Muchas personas no saben que también existen las almendras amargas. Este tipo de almendras se consideran un alimento venenoso en la mayoría de casos, pero también puede ser un remedio curativo.

Veamos sus propiedades y usos:

Aunque no lo creas, el almendro pertenece a la familia de las rosáceas, lo que lo hace cercano al melocotón. Ambas plantas tienen flores blancas tirando a rosa muy parecidas, la cuales llenan las ramas de la planta durante los primeros calores del verano. Pero esa no es su única similitud, ya que Las almendras amargas y los melocotones comparten un centro muy similar. En ambos casos, el centro contiene amigdalina, una sustancia responsable de la intoxicación de la almendra amarga y del melocotón, haciendo que sean fácilmente detectables gracias su increíble sabor amargo, por lo tanto, entre más amarga sea, mayor será la cantidad de amigdalina. Lo cierto es que la amigdalina solo es venenosa si se consume en cantidades excesivas. Su composición es bastante similar a la del cianuro y se necesitan al menos 6 o 7 almendras amargas para que un niño termine intoxicado.

De hecho, las almendras amargas no solo se conocen por su grado de toxicidad, ya que desde la antigua Grecia eran consideradas un remedio para varias enfermedades y se tenía mucha confianza en sus poderes curativos.

Además, las almendras amargas tienen otros usos: en pequeñas dosis, son usadas para crear el aroma a dulces de almendras que todos conocemos y son un ingrediente fundamental para hacer posibles los macarrones. También se utilizan una o dos almendras amargas en el desarrollo de la leche de almendras y son muy importantes en el desarrollo de los productos cosméticos.