Cumple el sueño de ser madre con el esperma congelado de su marido fallecido

La mujer de nacionalidad británica tuvo la dicha de convertirse en madre de gemelos, después de efectuarse una fertilización asistida usando el esperma congelado de su difunto esposo quien habría fallecido a causa de un cáncer.

La fertilización asistida o fecundación artificial son los métodos o técnicas que se utilizan para tratar la infertilidad. Esta tecnología ayuda a los tratamientos de fertilidad que manipulan tanto los espermatozoides del hombre, como los óvulos de la mujer, para que pueda darse la fecundación.

Esta es la historia.

Esta historia tiene como protagonista a Lucy Kelsall, quien se convirtió en mamá a los 37 años después de utilizar la técnica de fertilización con el esperma de su esposo quien falleció en el año 2017.

Lucy y su esposo se casaron en el año 2012, pero luego de 2 años de matrimonio a él le fue diagnosticado un cáncer de garganta, enfermedad contra la que luchó, pero terminó perdiendo la batalla.

Al inicio de su relación, ninguno pensaba en tener hijos, pero después del matrimonio cambiaron de idea. Comenta Lucy que “ninguno de los dos soñaba con agrandar la familia, pero tan pronto nos casamos cambiaron las cosas”.

Al fallecer David, Lucy decidió seguir adelante con el sueño que tenían ambos de ser padres, y en el 2019 ella dio a luz a los mellizos David y Samuel, luego de la fertilización realizada el mismo año.

“Algunos días antes de que falleciera, le comenté que tendría a su hijo y lo noté muy sorprendido y feliz. Estaba muy orgulloso y hubiera sido un padre ejemplar”, comentó Lucy.

Ella afirma que el momento del nacimiento fue muy emocionante y aún no puede creer el hecho de llevar consigo un poco de David para siempre. Indica que cuando les informaron de que había dos latidos en su interior, los médicos estaban sorprendidos, ya que, cuando supieron la noticia de la muerte de David, él se sometió a múltiples ciclos de quimioterapia además de las cirugías realizadas.

También cuenta ella que, fueron momentos tan difíciles que hasta tuvo que aprender a leer los labios porque no podía hablar, pero a pesar del sufrimiento, él siempre reafirmó su fe.

La madre de David, Wilma, dijo estar viviendo varias emociones, porque por un lado se encuentra devastada por la muerte de su hijo, y por el otro está dichosa de ser abuela.

“Cuando falleció David, pensé que mi deseo de ser abuela había desaparecido, pero estaba convencida de que en lo profundo de la mente de Lucy se encontraba ser madre y que ellos habían salvado el esperma”, “Recé para que funcionara y recé mucho por ellos incluso antes de que nacieran”, indicó Wilma.

Muy emocionada, Lucy añadió que David fue un hombre increíble, cariñoso y muy inteligente. Dice ella que no podía tolerar la idea de que él abandonara este mundo sin que transmitiera sus genes, por ello, siempre mantuvo la esperanza de tener un hijo de David.