La deficiencia de vitamina D podría ser la razón por la que no puedes perder peso. El estudio

Si usted se entrena regularmente para perder peso pero no tiene éxito, el problema podría ser (también) una deficiencia de vitamina D. Un nivel suficiente de vitamina D, por otra parte, facilitaría el proceso de pérdida de peso. ¿Pero por qué?

Muchas personas asumen que la vitamina D es como cualquier otra vitamina normal, pero en realidad actúa más como una hormona porque nuestro cuerpo la produce mezclando otras sustancias químicas. Es esencial para la regulación y la ingesta de calcio y beneficia el bienestar de los dientes y los huesos.

Específicamente, la vitamina D consiste en un grupo vitamínico de 5 pro-hormonas inactivas (D1-D2-D3-D4-D5) que son activadas por la luz solar. Tiene un efecto beneficioso sobre la longevidad y es crucial para el buen funcionamiento del sistema cardiovascular, protegiendo el corazón y el cerebro, y es útil para aumentar las defensas del sistema inmunológico reduciendo el riesgo de enfermar. También previene enfermedades graves como diferentes tipos de tumores y es esencial para el sistema nervioso al disminuir la ansiedad y la depresión.

Por eso la vitamina D nunca puede ser «deficiente»

La vitamina D para perder peso

Muchos nutricionistas, apoyados por estudios científicos, demuestran que la vitamina D también tiene un alto poder adelgazante: la relación entre la masa grasa y la masa magra está equilibrada en personas que tienen altas dosis de vitamina en la sangre.

Estas personas tienen un peso normal y no tienden a engordar, mientras que las que tienen sobrepeso y son obesas tienen niveles muy bajos de vitamina D en la sangre. En buena sustancia, esta vitamina ayuda a perder peso porque estimula la leptina, una hormona particular que reduce el hambre y aumenta la sensación de saciedad. También reduce la formación de moléculas de proteínas como las citoquinas, que son responsables de la formación de grasa abdominal especialmente.

Y eso no es todo: otra investigación afirma que el aumento de la ingesta de vitamina D lleva a una reducción del porcentaje de grasa corporal. Esto se debe principalmente al hecho de que la vitamina D influye en el almacenamiento y la producción de grasa en el cuerpo y tiene un impacto en otras hormonas (como la testosterona) y neurotransmisores (como la serotonina) del cuerpo. Si bien se sabe que la testosterona reduce la grasa corporal y promueve la pérdida de peso al aumentar el metabolismo y bloquear la formación de nuevas células grasas, la serotonina puede reducir el apetito y la ingesta de calorías haciendo que el cuerpo se sacie durante más tiempo y también regulando el ritmo de sueño.

No sólo el sobrepeso, ¿qué pasa si hay una deficiencia de vitamina D?

Muchas otras pueden ser las consecuencias de la deficiencia de vitamina D, que varían según la edad y el estado de salud. Entre ellos:

  • raquitismo
  • depresión
  • Alzheimer: un estudio relaciona la deficiencia de vitamina D con el aumento del riesgo de padecer la enfermedad de Alzheimer
  • riesgos cardíacos: otro estudio muestra que los bajos niveles de vitamina D podrían ser perjudiciales para el corazón
  • riesgo de esclerosis múltiple para las mujeres
  • enfermedades autoinmunes

 

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