¿Duermes mal? Estos son los riesgos que corre tu cerebro

¿Duermes mal? La mala calidad y la falta de sueño pueden allanar el camino para el desarrollo de la demencia grave.

Una buena calidad de sueño es capaz de limpiar el cerebro de proteínas tóxicas: los riesgos asociados con el mal sueño

Desde hace mucho tiempo se sabe que el sueño puede limpiar y reparar los daños cerebrales y también ayudar a reducir el riesgo de desarrollar demencia. Las investigaciones realizadas por la Universidad de Boston describen a nuestro cerebro como involucrado en un «diluvio purificador» mientras dormimos que ayuda a prevenir las enfermedades degenerativas que afectan a nuestro cerebro. Investigaciones científicas anteriores, como leemos en la página web de Heathline, han demostrado que nuestro cerebro trabaja en lugar de descansar durante el sueño. Desempeñando un papel activo y no pasivo como siempre se nos ha hecho creer. El cerebro, mientras dormimos, involucra a nuestro sistema linfático, eliminando los desechos contenidos en nuestro sistema nervioso central.

Riesgos asociados a la acumulación de la proteína beta amiloide

Durante la fase de vigilia, las proteínas beta amiloides se acumulan en nuestro cerebro, que son precursoras de la demencia. Durante las horas de sueño, nuestro cerebro descarga estos beta-amiloides, impidiendo que formen esas temidas placas que dañan irreversiblemente nuestras neuronas. Para llevar a cabo esta limpieza de manera efectiva, necesitamos dormir al menos 8 horas por noche y respetar nuestro ritmo circadiano. Se sabe ahora que la acumulación de proteínas beta amiloides se asocia con un mayor riesgo de demencia, por lo que existe una estrecha correlación entre el sueño y la demencia.

Palabras de los expertos

Como puede leer en la Línea de Salud, el Dr. Alon Y. Avidan, MPH (director del Centro de Trastornos del Sueño de la UCLA) dijo que mientras dormimos, nuestro sistema linfático trabaja para eliminar las proteínas, las toxinas y los productos de desecho. «El mal sueño hace que el sistema linfático sea menos eficiente – admitió el Dr. Avidan al concluir su estudio – estas proteínas son tóxicas para la célula, para la neurona y su acumulación podría llevar a la inflamación y degeneración de esas neuronas en el cerebro que con el tiempo pueden contribuir al desarrollo de la enfermedad de Alzheimer. Esto no significa que si dormimos unas pocas horas por noche desarrollaremos la enfermedad de Alzheimer con certeza. El estudio ha mostrado sólo una tendencia, pero aún no se ha demostrado la correlación entre la privación del sueño y la demencia.

Los riesgos de un sueño interrumpido

Algunos trastornos del sueño, como la apnea del sueño, pueden aumentar el riesgo de padecer Alzheimer y demencia en la vejez, o incluso pueden ser un signo temprano de estas enfermedades. Un sueño deficiente o frecuentemente interrumpido también puede conducir a una rápida acumulación de tau, una proteína cerebral anormal relacionada con la enfermedad de Alzheimer. Según los expertos, todas las fases del sueño son esenciales para promover la buena salud. Demasiadas horas de sueño no hace que la gente se sienta tan sana como siempre ha creído. Más bien, una mala calidad del sueño causada por la apnea o el abuso del alcohol podría interrumpir la continuidad del sueño.

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