Insólito

6 situaciones en las que no deberías utilizar tu tarjeta de crédito

Hoy veremos algunas situaciones en las que su uso puede dejarnos muy vulnerables ante los robos y situaciones inesperadas.

Aléjate de las páginas web que no comienzan con «HTTPS».

Estas cinco letras al inicio de una página web en la barra de direcciones nos asegura que se trata de un sitio confiable. “HTTPS” es un protocolo de comunicación de red informática segura común en internet, cuando no aparece es mejor evitar dar información personal. El objetivo principal es autentificar los sitios web y proteger la privacidad e integridad de los datos que se intercambian, por lo que las URL que comienza con «HTTPS» son seguras para usar tarjetas de crédito.

Evita usar tu tarjeta de crédito si vas a responder a un correo electrónico.

Aunque no lo creas, es mejor dar los datos por teléfono o incluso por mensaje de texto en lugar que por correo electrónico. Hacer esto aumenta el riesgo de sufrir una técnica llamada “phishing”, que utiliza correos electrónicos falsos para obtener el número de tarjetas de crédito para hacer compras no autorizadas.

Antes de responder a cualquier email, te recomendamos buscar pistas para evitar una suplantación de identidad, como faltas de ortografía, uso extraño del lenguaje y logotipos sospechosos.

Evita dar información por teléfono.

Aunque antes hayamos dicho que era mejor este método que los emails, siempre es mejor evitar dar información crediticia por teléfono, especialmente porque no sabemos que uso le darán después de colgar la llamada, así que es mejor evitar los riesgos. Además, tampoco sabes si estás siendo escuchado por más de una persona que pueda copiarlo todo.

Cuando un vendedor online no tiene reseñas ni recomendaciones.

Antes de usar tu tarjeta para cualquier transacción en la web, es importante que investigues la tienda online. En Google podrás encontrarte con muchas tiendas que no tienen directorio, están sin reseñas y no tienen recomendaciones de consumidores o cuentas en redes sociales. Si este es el caso, no vayas a utilizar tu tarjeta, ya que es muy posible que pierdas tu dinero.

No uses tu tarjeta para comprar si estás conectado a una red wifi pública.

Introducir información personal en un sitio web, aunque sea seguro, es arriesgado si la conexión a internet no es fiable. Esto incluye las redes de internet pública, o cualquier red que no esté protegida por contraseña, ya que es muy sencilla una filtración de datos.

No uses tu tarjeta si vas a comprar desde un ordenador público.

Si estás usando internet desde un ordenador público, será mejor que no uses tu tarjeta. Los ordenadores públicos pueden esconder programas informáticos llamados “loggers”, los cuales registran las pulsaciones de las teclas y su orden. Además, también contienen malware y otras herramientas que roban información personal. Al no saber lo que contiene un ordenador público, lo mejor es evitar acceder a cuentas personales o digitar información bancaria.