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¿El aceite sustituye a la mantequilla? Esto es lo que debes saber

La creencia popular dice que la mantequilla engorda más y tiene más calorías que el aceite, pero ¿Realmente es así? Veamos algunos datos interesantes.

Comencemos diciendo que esto es un mito que se debe desmentir, ya que lo cierto es que el aceite no es más ligero, al contrario, al estar compuesto solo por grasas resulta más calórico que la mantequilla, la cual también tiene muchas proteínas e hidratos de carbono. 100 g de mantequilla aportan unas 760 calorías, mientras que 100 g de aceite 900.

Además, la creencia de que la mantequilla contiene demasiado colesterol también es cuestionable: 100 g de mantequilla no contienen la cantidad máxima que podemos consumir, por lo que es posible incluir pequeñas cantidades en nuestra dieta diaria.

También debemos hablar sobre el contenido de grasas saturadas presentes en la mantequilla: esto es cierto, pero, al contrario de lo que se ha dicho durante los últimos años (que las grasas saturadas aumentan el riesgo de enfermedades cardíacas, diabetes e infarto) es posible incluirlas en la dieta si se utiliza en las cantidades recomendadas.

¿Cuáles son las diferencias entre las grasas saturadas e insaturadas? A continuación, un análisis más detallado

A las grasas se le consideran una de las principales causas de las enfermedades cardiovasculares y la investigación biomédica siempre ha demostrado que el consumo excesivo de mantequilla, queso, manteca de cerdo, etc., representa un gran riesgo para la salud. Sin embargo, estudios recientes han absuelto a las grasas saturadas de la acusación de aumentar el riesgo de muerte por infarto de miocardio, accidente cerebrovascular o diabetes de tipo 2.

Las grasas también son conocidas como lípidos y se introducen en la dieta a través del consumo de alimentos animales y vegetales. Los componentes básicos son los ácidos grasos, los cuales pueden ser saturados o insaturados.

En general, se puede decir que las grasas saturadas son casi en su totalidad de origen animal, se presentan en forma sólida y se encuentran en alimentos como la carne, los huevos, la mantequilla, el queso, el marisco y muchos más. Sin embargo, también existen grasas saturadas vegetales como el aceite de palma, el aceite de coco y las margarinas.

Por otro lado, las grasas insaturadas son de origen vegetal y los ejemplos más destacados son el aceite de oliva, los frutos secos, el aceite de pescado y el pescado.

¿Cuáles son las funciones de las grasas?

Las grasas son esenciales para un bienestar mental y físico satisfactorio, cumplen muchas funciones y son necesarias para la producción de energía durante el reposo y las actividades de media intensidad, así como el aislamiento térmico para proteger el cuerpo de las bajas temperaturas.

Los lípidos también constituyen la reserva energética más importante del organismo, son componentes indispensables de las membranas celulares, protegen al organismo contra la agresión de los radicales libres y participan en la formación de la mielina, la cual permite la conducción de los impulsos en el sistema nervioso. Por si fuera poco, hay que añadir la acción reguladora de las hormonas del colesterol, un compuesto orgánico muy temido pero precursor esencial de las hormonas esteroides.

Entonces, ¿Es tan malo el consumo de grasas saturadas?

Como ya lo hemos mencionado, la medicina tradicional siempre ha relacionado al consumo de grasas saturadas con el riesgo de contraer enfermedades complicadas, lo que ha hecho que se recomiende limitar el consumo de una gran cantidad de alimentos. No obstante, estudios recientes han desmontado gran cantidad de los argumentos que componen esta teoría, demostrando que la introducción en la dieta de productos lácteos, mantequilla y alimentos que contienen grasas saturadas no provocaba un aumento exagerado del riesgo cardiovascular.

Sin embargo, esto no debe conducir al consumo desmedido de este tipo de grasas. Como siempre, la variedad y el sentido común siempre será lo mejor para una buena salud, y aunque es bueno no demonizar ningún alimento, también lo es seguir una dieta equilibrada.

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Dany Levito