¿El agua con gas es realmente mala para la salud?

Una excelente alternativa a los refrescos, el agua con gas es sin embargo objeto de muchas críticas. Pero ¿se lo merece?

Lo sabemos con certeza: nada es mejor que el agua natural. Embellece nuestra piel, facilita nuestro tránsito y tiene muchísimos minerales. ¿Pero qué hay del agua con gas? El agua con gas no tiene tan buena reputación como el agua sin burbujas. Se le acusa de dañar nuestros dientes, hacernos subir de peso e incluso afectar la salud de nuestra piel, pero ¿merece ser sometida a tantas críticas? Descubramos los mitos y verdades del agua con gas.

El agua con gas no hidrata tanto como el agua natural

Según las últimas investigaciones, no existen pruebas científicas que demuestren que los niveles de hidratación entre el agua con gas y el agua sin gas sean diferentes. Muchos nutricionistas, como la americana Tamar Samuels, coinciden en que quienes beben principalmente agua con gas están tan hidratados como quienes optan por la versión sin burbujas. Además, según ellos, el agua con gas contiene más minerales que el agua sin gas.

El agua con gas daña sus dientes y huesos

Tenemos buenas y malas noticias. Lo bueno: no hay ninguna evidencia científica de que el agua con gas afecte los huesos. Este mito nació tras la publicación de un estudio realizado en 2006, que demostró que las mujeres mayores que consumían diariamente refrescos azucarados durante toda su vida tenían menos minerales en sus huesos. Sin embargo, este problema estaba más relacionado con el contenido de azúcar en los refrescos que con las burbujas de las bebidas espumosas.

NO TE LO PIERDAS!
Suscríbete a nuestro Boletín de Noticias AURANA

Recibe puntualmente todas las noticias e informaciónes relacionadas con Aurana

Invalid email address
Puede darse de baja en cualquier momento.

Con relación a los dientes, es un poco diferente. El dióxido de carbono del agua con gas es malo para el esmalte de los dientes y, con el tiempo, puede hacerlos más sensibles. Sin embargo, algunos estudios creen que la dosis no es suficiente para afectar a los dientes, sino que lo más perjudicial es la combinación de burbujas y aromas añadidos, especialmente en los sabores cítricos.

Las burbujas son malas para estómago

Otro mito común sobre el agua con gas es que las burbujas no son buenas para el estómago y los intestinos. Es más complicado que eso … Para las personas que no sufren problemas digestivos, beber agua con gas no es un problema. En cambio, si sufre de trastornos gastrointestinales como el síndrome del intestino irritable, no se recomienda beber agua con gas, ya que aumenta el reflujo y la sensación de hinchazón.

El agua con gas te da hambre

Lamentablemente, este mito es cierto. En un estudio realizado con ratas y unos 20 voluntarios, se descubrió que las personas que bebían agua con gas tenían más «ghrelina» (la hormona que causa el hambre) que las que no lo hacían.