Salud

El ajo: delicioso y poderoso aliado de la buena salud

Sabías que aprovechar al máximo todas las propiedades beneficiosas del ajo no es una tarea difícil o que requiera de mucha dedicación.

Lo cierto es que el ajo es un poderoso aliado para la salud del organismo, ya que ayuda a combatir diversas dolencias y complicaciones generales. Por eso, hoy vamos a revisar todas sus propiedades beneficiosas y cómo aprovecharlo en la cocina o con preparaciones especiales para mantenerse saludable.

Estas son todas las propiedades beneficiosas del ajo para la salud del organismo.

El ajo es un poderoso aliado para lidiar con las bacterias, los parásitos, los virus y los hongos, motivo por el cual es utilizado para combatir los trastornos gastrointestinales, las verrugas y los hongos presentes en la piel. Eso no es todo, ya que este sabroso ingrediente tan popular también tiene importantes propiedades antibióticas y expectorantes, por lo que puede ser ampliamente utilizado para tratar infecciones respiratorias, resfriados, bronquitis y similares.

El consumo regular de ajo también ayuda a la salud de la flora bacteriana, mejorando el apetito y reduciendo los episodios de flatulencias, hinchazón abdominal e indigestión. Por si esto fuese poco, también se ha demostrado en muchos casos, como el consumo frecuente de ajo ayuda a regular ciertos valores como los niveles de colesterol y los triglicéridos.

Otro dato curioso sobre el ajo es su función como desintoxicante. Su consumo nos ayuda a depurar toxinas, a eliminar parásitos y a liberar metales pesados como el mercurio o restos de medicamentos que el hígado no ha podido procesar. También es rico en vitaminas A, B y C, ideales para estimular las funciones hepáticas.

Entonces ¿Cuál es la mejor manera de utilizarlo como un remedio natural?

Lo cierto es que aprovechar al máximo todas las propiedades beneficiosas del ajo no es una tarea difícil o que requiera de mucha dedicación. Además del uso tradicional del ajo en las recetas de cocina, existen otras formas de beneficiarse de él. Varios nutricionistas recomiendan comer al menos 2 o 3 dientes de ajo crudos al día, masticándolos lentamente o triturándolos hasta que se conviertan en pulpa.

Otra alternativa es hervir agua y dejar los dientes de ajo hasta crear una infusión (durante al menos 10 minutos). Este es un remedio infalible para luchar contra los parásitos intestinales. Por supuesto, te recomendamos tener cuidado con el uso excesivo o demasiado constante, ya que esta infusión podría tener como efecto secundario un mal olor bucal y en las flatulencias. Por eso, además de utilizarlo tradicionalmente en las recetas de cocina, también se recomienda consumirlo en cápsulas y preparados naturales que se pueden encontrar ya listos para ingerir en las herboristerías.