Salud

El cáncer de mama y la obesidad: una relación peligrosa

La relación peligrosa entre el cáncer de mama y la obesidad: el riesgo de mortalidad es aproximadamente 1,33 veces mayor en pacientes obesos que en pacientes de peso normal.

Nuevos descubrimientos sobre la relación entre el cáncer de mama y la obesidad gracias al estudio Beneficio potencial de la administración intraoperatoria de ketorolaco, en la recurrencia de la enfermedad del cáncer de mama según el índice de masa corporal del paciente publicado en la revista científica Journal del Instituto Nacional del Cáncer por los grupos de investigación del Instituto Jules Bordet de Bruselas y del Instituto Nacional del Cáncer y la Universidad de Milán, con la contribución de AIRC, Asociación Italiana de Investigación del Cáncer, y la organización belga sin ánimo de lucro Amis de l’Institut Bordet.

Los autores analizaron 827 pacientes (529 operados con una administración intraoperatoria adicional de ketorolaco y 298 sin ella) y 1007 (787 operados con una administración intraoperatoria adicional de diclofenaco y 220 sin ella). En ambos grupos había pacientes con sobrepeso y obesos. ¿Los resultados? En el grupo que se sometió a la terapia con ketorolaco hubo una disminución de las recurrencias, lo que fue más evidente en el caso de un alto índice de masa corporal.

«Algunos estudios retrospectivos ya sugerían un papel potencial de los antiinflamatorios no esteroideos en la prevención de las recaídas -explica Elia Biganzoli, Investigador Jefe de la Unidad de Bioestadística, Biometría y Bioinformática del Instituto Nacional del Cáncer y Profesor de Estadística Médica de la Universidad de Milán-. Pero esto posiciona por primera vez el papel de un antiinflamatorio no esteroide, en particular el ketorolaco, enfocando además su capacidad de actuar en pacientes con sobrepeso y obesidad».

La cirugía para extirpar el cáncer de mama primario es un componente esencial del tratamiento del cáncer de mama, como se destaca en todas las directrices internacionales y nacionales. Sin embargo, la extirpación puede activar los mecanismos de despertar de las células inactivas que a veces se propagan en el cuerpo antes de la cirugía, un fenómeno conocido como «dormancia tumoral».

«Este despertar del letargo tumoral -interviene Romano Demicheli, coautor del estudio e investigador principal del Instituto Nacional de Tumores de Milán- ha demostrado que puede asociarse a fenómenos inflamatorios y produce un despertar metastásico acelerado. Este proceso es particularmente activo y peyorativo en el caso del sobrepeso y la obesidad, porque un alto índice de masa corporal suele estar vinculado a una inflamación crónica de bajo grado».

Este estudio abre perspectivas relevantes para el impacto en la prevención de las metástasis. «Indica un esperado e importante reposicionamiento del ketorolaco en el tratamiento intraoperatorio de pacientes con cáncer de mama con un alto índice de masa corporal -añade Elia Biganzoli-.

Representa un tratamiento potencialmente seguro, efectivo y menos costoso que otras terapias sistémicas adyuvantes. Por lo tanto, podría ser un paso adelante en el tratamiento del cáncer de mama primario para los países con un alto nivel de bienestar, pero especialmente para los países más pobres y menos avanzados en el tratamiento del cáncer de mama. El objetivo ahora es validar estos resultados en el contexto de un ensayo clínico prospectivo».

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