El capricho de Ivanka Trump

El Washington Post informa: «El Estado tuvo que gastar 100.000 dólares porque a los agentes de escolta se les prohibió usar los 12 baños de la casa de los Kushner»

No hay paz para Donald Trump – furioso y preocupado por el sí a la impugnación contra él después del asalto al Congreso por sus partidarios, que costó 5 muertes – el magnate ve ahora en la parrilla de los medios de comunicación también a su hija Ivanka, que según algunos analistas podría, en un futuro no muy lejano, representar los intereses políticos de su padre. El Washington Post informó que una rabieta de Ivanka le costó al estado más de 100.000 dólares.

En los cuatro años de la presidencia de Donald Trump, los contribuyentes de EE.UU. han pagado 3.000 dólares al mes para permitir que los agentes del Servicio Secreto, asignados a proteger a la familia de Ivanka Trump y Jared Kushner, vayan al baño.

A los agentes, escribe el periódico, se les había prohibido usar uno de los más de 12 baños de la casa de Kushner en Kalorama, después de que el vecindario se opusiera a la presencia de baños químicos en la cuadra. El Servicio Secreto había terminado alquilando un estudio en el sótano a un vecino de la hija del presidente, a un precio acorde con los valores inmobiliarios en un barrio donde hay muchas embajadas y donde Jeff Bezos, de Amazon, compró una mansión que antes ocupaba el Museo Textil.

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