El coronavirus vuelve a mutar: aquí está la variante californiana. ¿Qué efectos tiene en las vacunas?

El virus SarsCoV2 sigue mutando: después de una nueva variante identificada en Alemania, en California aparece la variante L452R, en circulación desde el pasado mes de diciembre y surgida en marzo de 2020 en Dinamarca. Son los últimos en llegar después de las variantes inglesas, australianas y brasileñas, y poder entender el efecto que pueden tener en las vacunas es el nuevo reto.

Por esta razón, hay cada vez más llamadas de la comunidad científica para iniciar programas nacionales que recojan las secuencias genéticas del virus y sus variantes en circulación. A las numerosas voces se añadió hoy la del Centro Europeo para el Control de las Enfermedades (ECDC), para el que «es crucial continuar con la vigilancia, incluso con una recogida selectiva de muestras, para detectar la presencia de variantes». El epidemiólogo Michael Osterholm, que acaba de ser nombrado asesor del presidente electo de los Estados Unidos, Joe Biden, en el comité especial de lucha contra la pandemia, también expresó su preocupación por las variantes.

Hasta ahora, se han identificado 222 mutaciones en la proteína Spike, utilizada por el virus Sars-CoV-2 para atacar a las células humanas, y se han identificado unas 94 mutaciones en el recubrimiento del virus. Entre las variantes, es especialmente preocupante la brasileña, que «ha provocado claramente un gran aumento de los casos en los lugares de su identificación» y debido a la cual «ya se han producido casos de infección en personas que ya habían contraído Covid-19 en los últimos meses», señalan el farmacólogo Carlo Centemeri, de la Fundación Médica Lorenzini MI-NY, y el virólogo Francesco Broccolo, de la Universidad de Milán Bicocca.

«Las variantes brasileñas – añaden – son en realidad 2: la P.1 (K417N / E484K / N501Y) y la B.1.1.28 (E484K). Ambas tienen una mutación, la E484K, que permite al virus evadir la mayor parte de la respuesta de los anticuerpos: son las que más preocupan». Según los dos expertos «es precisamente la alta prevalencia lo que hace que el virus mute para seguir propagándose. Hay cepas independientes que mutan de la misma manera: el virus está adoptando el mismo camino porque es el más favorable».

Según Centemeri y Broccolo, además, «es posible que sea necesario adaptar tanto las vacunas que se administran en los distintos países como las terapias basadas en anticuerpos monoclonales». Afortunadamente -observan- ahora tenemos las tecnologías para implementar esto en un tiempo razonablemente corto; por ejemplo, las sintéticas basadas en ARN mensajero que estamos utilizando actualmente en Italia pueden ser remodeladas en un par de meses».

Preguntarse qué efecto pueden tener las variantes del Sars-CoV-2 en las vacunas «es uno de los principales desafíos a los que la comunidad científica está llamada a responder», según Ettore Capoluongo, profesor de bioquímica clínica y biología molecular clínica de la Universidad Federico II de Nápoles, miembro del Grupo de Trabajo Covid19 del Ceinge-Advanced Biotechnology de Nápoles y miembro del grupo de expertos Expamed (Grupo de expertos en dispositivos médicos y diagnósticos in vitro) de la Comisión Europea. «La elevada variabilidad encontrada en los aislamientos del virus SarsCoV2 -señala- hace necesario que entendamos si estas variantes desempeñan un papel en la patogenicidad del virus, tanto para comprender mejor los mecanismos de infección como para facilitar el desarrollo de nuevas terapias y vacunas».

Por ello es importante identificar las variantes, pero «es indudablemente cierto que hasta ahora, también en Italia, los esfuerzos dedicados al análisis de la secuenciación del virus SarsCoV2 no han seguido programas sistemáticos y estructurados de trazabilidad de la evolución del virus en las muestras biológicas analizadas en las distintas zonas del país: hemos realizado millones de hisopos en Italia, con un número limitado de secuencias».

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