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Pepino: truco para hacerlo digerible

Los pepinos suelen ser la estrella de los platos de verano, simplemente se sirven en ensaladas aderezadas con un chorrito de aceite de oliva virgen extra, sal y un poco de zumo de limón. Pero lo más frecuente es añadirlas a una ensalada de pasta, de verduras o de pollo. Al igual que otras verduras, los pepinos nunca deben faltar en una dieta sana y equilibrada. Se sabe que no sólo contienen mucha agua, sino también vitaminas, minerales y fibra. No todo el mundo prefiere comerlos porque no son fáciles de digerir, pero en Aurana queremos contarte cómo evitar este problema.

Cómo hacer que el pepino sea más digerible: el truco que no te esperas

Desde luego, si hay una forma de hacer el pepino más digerible, vale la pena saberlo, para que puedas preparar lo que quieras y no tengas tardes o noches indigestas.

Si, después de comprar el pepino, lo preparas para servirlo en la mesa y no sigues esta operación previa, seguramente podrías tener problemas y la digestión podría ser más lenta. Por supuesto, es muy subjetivo: algunas personas lo comen sin ningún problema y la digestión es mucho más fácil.

Pero, ¿Te has preguntado por qué el pepino es tan difícil de digerir? La respuesta es sencilla, pero las verduras que pertenecen a la familia de las cucurbitáceas, como el melón, tienen demasiadas fibras insolubles que dificultan el proceso digestivo.

Es cierto que la fibra es útil, pero la digestión tiene lugar en el intestino, concretamente en el colon, por lo que quienes padecen el síndrome del intestino irritable deben tener más cuidado.

El truco es salar el pepino. Después de lavarlo bien bajo el grifo, pélalo y córtalo bien y ponlo en un bol por capas, ponle sal en medio y cuando hayas terminado cubre el bol con un plato y déjalo en la nevera durante media hora. Pasado ese tiempo, lávalos si queda mucha sal, sécalos y utilízalos para la preparación. ¡No es tan difícil hacer el pepino más digerible!