En venta la «casa más embrujada» de Irlanda

Esta famosa mansión llamada Loftus Hall, se encuentra ubicada en la península de Hook, Condado Wexford, en Irlanda.

De la mansión Georgina que consta de 22 habitaciones, se dice que supuestamente fue visitada por el diablo a finales del siglo XVIII y desde ese momento ha sido el lugar más embrujado de todo el país.

La casa del diablo, como se le llama a Loftus Hall, es para muchas personas y cazadores de fantasmas de todo el mundo, el destino más llamativo y famoso del turismo oscuro. Por lo cual, muchos han llegado a la mansión en busca del fantasma de Lady Anne Tottenham.

Según cuenta la leyenda, a finales del siglo XVIII, un extraño llegó a la nombrada casa en un caballo en medio de una tormenta, disfrazado de marinero en busca de ayuda y se le invitó a quedarse, por lo que pasó unos días con la familia que estaba viviendo ahí en ese momento.

La historia dice que la joven Anne se enamoró del extraño, y cuando una noche jugaban a las cartas, la joven dejó caer una al suelo, y cuando se inclinó para recogerla, se dio cuenta de que el extraño tenía pezuñas en lugar de pies, y al notarlo desapareció por el techo en una nube de humo. Ella estaba tan conmocionada, que la locura la condujo a la muerte, cuyo fantasma se dice todavía deambula por los pasillos y las habitaciones de la mansión.

En 1170 se construyó el primer castillo.Unos 200 años después, durante la peste negra, el edificio original fue reemplazado por una construcción nueva bautizada como Redmond Hall. Alrededor de 1650, la familia vendió la propiedad a los Loftus por lo que la mansión adquirió su actual nombre.

La mansión se ha convertido en un gran atractivo turístico donde se organizan numerosas visitas guiadas en busca de fantasmas. Esta casa también ha sido la inspiración de varias películas Disney.

En muchas ocasiones a lo largo de la historia, la casa ha sido exorcizada, incluso ha tenido como propietarias a las monjas, pero muy a pesar de esto, la casa sigue estando embrujada y continúa siendo el lugar más encantado de Irlanda, de hecho, la reina Victoria rechazó en varias ocasiones la invitación de pasar unos días en la espeluznante mansión.

Durante los últimos días, sus actuales propietarios, los Quigleys, han decidido colocar la casa a la venta, junto con sus 26 hectáreas de terreno y una playa privada con un valor total de 2.5 millones de euros.