Cocina y recetas

El grave error que puedes cometer cuando vas a cocinar pollo

Cuando estamos en la cocina, hay cosas que realizamos casi automáticamente sin darnos cuenta de los efectos que puede tener en la calidad de los alimentos. Una de ellas es lavar el pollo antes de cocinarlo.

Varios expertos recomiendan dejar esta marcada costumbre si la tienes. Pero ¿Cómo así que no debemos lavar el pollo antes de cocinarlo? Veamos lo que dicen al respecto.

Lavar el pollo antes de cocinarlo puede parecer una buena idea para la higiene de los platillos que vamos a preparar, pero es momento que sepas que es todo lo contrario. Lavar el pollo antes de empezar a cocinarlo aumenta el riesgo de contaminar las superficies de la cocina con campylobacter, una bacteria que causa una enfermedad llamada campilobacteriosis.

¿Cuáles son los síntomas de esta enfermedad?

Entre los síntomas principales se encuentra la aparición de un constante y fuerte dolor de cabeza, episodios recurrentes de diarrea, fiebre y vómitos. Aunque los síntomas que acabamos de mencionar se desvanecen en algunos días, sigue siendo desagradable experimentar sus efectos y es necesario acudir con un médico lo antes posible.

En los últimos años, varios expertos se han centrado en investigar el peligro de lavar el pollo antes de cocinarlo por el riesgo de contraer esta bacteria. Para poder llegar a una conclusión, basta con recordar como en el año 2014 la Food Standards Agency del Reino Unido promovió una campaña especialmente enfocada a recomendar a toda la población que no lavaran el pollo crudo.

Gracias a este proyecto, el gobierno pudo conseguir que gran parte de la información preventiva llegara a los oídos y ojos de la mayoría de la población y se redujeran en gran medida los riesgos de contraer la enfermedad, especialmente porque una sola gota de agua contaminada con campylobacter puede «moverse» hasta 50 centímetros desde el área en la que cae.

En cuanto a la caída perpendicular, esta puede mover la bacteria hasta 60 o 70 centímetros. En este punto, los expertos analizan los posibles riesgos y cómo se debería manejar el pollo con el fin de prevenir la contaminación por Campylobacter.

Estas son algunas sugerencias entregadas por parte de la Food Standards Agency:

  1. Cubre y refrigera el pollo crudo. Hazlo preferentemente en la parte inferior del refrigerador, así su jugo no va a gotear ni contaminar otros alimentos refrigerados.

  2. Después de manipular el pollo crudo, lávate bien las manos con agua tibia y jabón.
  3. Cocina bien la carne de pollo. Para estar seguro de una cocción completa y realmente útil contra las bacterias, sólo hay que hacer un corte en la parte más gruesa y asegurarte de que la carne no es de color rosa.
  4. Lava los utensilios empleados. Tablas de cortar y superficies utilizadas debes de lavarlas perfectamente.

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