Salud

¿Es cierto que comer espinacas nos hace tan fuerte como Popeye?

Estamos seguros que muchos de ustedes recuerdan la secuencia característica de la caricatura Popeye, en donde el marinero consume latas de espinacas para hacer que sus músculos aumenten de tamaño (especialmente los bíceps) y derrotar a sus enemigos. Gracias al muy famoso personaje creado por Elzie Crisler Segar, y los errores que cometieron los científicos al haber sobrevalorado el contenido de hierro de este vegetal, la espinaca, en la mente de las personas, siempre se ha relacionado con los músculos, la fuerza muscular, el atletismo y la destreza física.

Cuando estábamos en nuestra infancia escuchábamos con mucha frecuencia la frase: “Si comes espinaca te harás más fuerte”. Pero ¿Qué tanta ciencia y verdad hay en esto? A decir verdad muy poca, pese a que se trata de un alimento saludable y con una gran cantidad de nutrientes que todos deberíamos integrar en nuestra alimentación.

Primero que todo, el contenido de hierro de este vegetal es muy bajo, menos de 3 mg por 100 gr de producto. En comparación, las lentejas tienen 9 mg y los garbanzos tienen 6,7 mg. En pocas palabras, era mejor opción para Popeye consumir latas de legumbres en lugar de espinacas para obtener más músculos. Además de la reducida concentración de hierro en las espinacas, la poca cantidad que tiene ni siquiera está biodisponible para nuestro cuerpo. Según lo especificado por algunos institutos de sanidad española, la mayor parte del hierro que contienen las espinacas el intestino no las puede absorber, ya que está acompañado de sustancias que impiden su absorción. El hierro se obtiene con más facilidad de la carne y el pescado.

Sin embargo, sí es cierto que las espinacas podrían mejorar la resistencia muscular gracias a la presencia de nitratos, como explicó el dirigente del Departamento de Ciencias de la Nutrición de la Universidad de Oklahoma, el profesor Norman Hord en CNN. Estas sustancias se acaban con rapidez cuando se realiza ejercicio físico y su integración mejora la actividad de los músculos esqueléticos; a pesar de esto, aún no hay claridad sobre si tienen algún beneficio real en términos de fuerza y resistencia.

El experto declaró que existen investigaciones para determinar estos efectos. Independiente de que se le atribuyen propiedades erróneas que contribuyen a la fuerza, esta planta continúa siendo un magnífico alimento, ya que es una buena fuente de vitaminas y antioxidantes. Rahaf Al Bochi habla sobre esto: «Aconsejo añadir las espinacas a la dieta regular, ya que son ricas en ácido fólico, magnesio, vitamina A y fibra, propiedades que son esenciales a la hora de disminuir el riesgo de padecer enfermedades crónicas. También hay que recordar que este vegetal es una fuente de vitamina K, la cual contribuye a la reducción de la presión arterial y el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, así como vitamina C si no se cocina demasiado».

Esta planta sin cocinar posee una gran cantidad de sodio, el profesor Hord agrega: “Las espinacas contienen ácido oxálico que se une a los minerales, lo que los hace poco disponibles para la absorción. Por ejemplo: las personas que necesitan calcio deben examinar la cantidad de espinacas que deben consumir con su nutricionista. Asimismo, ingerir demasiado ácido oxálico puede ayudar a la formación de cálculos renales. Finalmente, la vitamina K puede interferir con los medicamentos anticoagulantes, por esta razón se debe consumir con moderación y con la ayuda de un nutricionista”.

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