¿Es mejor lavarse la cara con agua caliente o fría?

A pesar de los miles de productos utilizados, a pesar del dinero gastado en mascarillas, cremas y sueros, ¿su piel está deteriorada? Tal vez nunca te hayas preguntado el problema, pero elegir la temperatura correcta del agua que usas para lavarte la cara es importante para evitar la piel seca y las pequeñas imperfecciones.

Comencemos diciendo que, si usa agua caliente para desmaquillarse o simplemente se lava la cara, debe cambiar sus hábitos para evitar daños en la piel, que tal vez no note de inmediato, pero a largo plazo seguramente serán más visibles.

Aunque a menudo es agradable lavarse la cara con agua tibia, en realidad es un alivio temporal porque desencadena un proceso de deshidratación de la piel.

¿Por qué no usar agua caliente?

¿Por qué el uso de agua caliente en la cara se considera un error? La razón es muy simple: seca la piel y seca los aceites naturales que son producidos naturalmente por nuestra piel para protegerla de los agentes externos. ¿El resultado?

  • Poros dilatados:

El calor del agua tiende a dilatar los poros, pero esto no hace que la cara se limpie más profundamente. En caso de piel grasa, la dilatación de los poros sólo aumentará la producción de sebo.

  • Piel seca, gris y opaca:

El uso diario y prolongado de agua demasiado caliente hará que su piel se vuelva gris y poco brillante, porque el impacto del agua caliente es extremadamente deshidratante.

  • Enrojecimiento generalizado y capilares en evidencia:

El agua caliente tiende a dilatar también los capilares, lo que hace que aparezcan en nuestra cara enrojecimientos y capilares rotos, especialmente en el caso de piel sensible.

En realidad, la solución no es ni siquiera agua fría. A diferencia de las altas temperaturas, el agua fría tiende a cerrar los poros, evitando que las máscaras y cremas actúen en profundidad. ¿Cuál es la solución ideal entonces? Sólo el agua tibia puede resolver los problemas dermatológicos más obvios.

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