Escocia: Una mujer insensible al dolor gracias a una mutación genética.

Este descubrimiento podría «ofrecer alivio al dolor postoperatorio y acelerar la curación», afirman los científicos a cargo del estudio.

Jo Cameron, una jubilada escocesa, nunca ha sentido el dolor. En cualquier caso, esto se ha demostrado, después de varios exámenes genéticos, científicos de las universidades de Londres y Oxford que publicaron sus hallazgos en el muy serio British Journal of Anesthesia.

Todo comenzó hace unos años, señala The Independent, mientras que la paciente es monitoreada por un problema en la cadera. En el hospital de Inverness, la operan dos veces para tratar la artritis que la incapacitó, pero no le dolía. Además, las dos operaciones, aunque pesadas, no le dejaron serias secuelas.

Mutación genética

Aturdidos, sus médicos deciden que su caso sea seguido por profesionales del dolor. Allí, se encuentra una rara mutación genética en Jo, a nivel del gen que afecta a la hidrolasa de las amidas de ácidos grasos, y que por lo tanto gobierna las reacciones al dolor a través del sistema nervioso. También demostraron que un segundo gen, descrito previamente como inútil, tuvo un fuerte impacto en el primer gen.

«Esta mutación sugiere un descubrimiento sin precedentes de analgésicos que podrían ofrecer alivio al dolor postoperatorio y acelerar la curación», dice el Dr. Devjit Srivastava a cargo del trabajo.

Por su parte, Jo Cameron se sorprende, ella pensó que su situación era normal. Sin embargo, en el curso de varias pruebas realizadas en este estudio, los científicos han identificado una tolerancia mucho mayor a las descargas eléctricas, pero también muy buenos resultados en pruebas de ansiedad y depresión. En el pasado, la jubilada también afirmaba haberse quemado y cortado varias veces, sin dolor.