Salud

El alga espirulina, una maravilla para nuestra salud

El alga espirulina (Arthrospira platensis) es un alga azul unicelular de forma estrecha y alargada (no más de medio milímetro). Difundida en aguas salobres, le favorece las zonas tropicales y subtropicales donde aprovecha el pH de las aguas alcalinas que las caracteriza. Aunque pertenece a la categoría de las algas azules, la espirulina es de color verde oscuro, matiz que le da la presencia de la clorofila, cuyos pigmentos cubren los reflejos azulados de la policianina y los reflejos amarillos de los carotenoides.

El uso alimentario de la espirulina es muy antiguo, parece que se remonta a la época de los romanos que la utilizaban para alimentar a las poblaciones africanas (Spirulina platensis). Esta alga también estaba presente en la dieta de las civilizaciones precolombinas (Spirulina maxima); esta tradición fue reportada por el «conquistador» español Cortés quien en los primeros años del ‘500 subyugó al imperio azteca.

Propiedades nutricionales de el alga espirulina

La espirulina es particularmente rica en proteínas, aminoácidos esenciales y lípidos. Las grasas que contiene pertenecen a la gran familia de las grasas mono y poliinsaturadas, con una clara prevalencia de omega-6 en comparación con los omega-3 y altas cantidades de ácido gamma-linolénico; estos nutrientes, si están bien equilibrados entre sí, se consideran capaces de normalizar los niveles de colesterol en la sangre, participar en la formación de vainas de mielina que cubren los nervios y mejorar la funcionalidad del sistema inmunológico. Para que esto suceda, sería apropiado equilibrar la proporción de omega 6/omega 3 en la dieta con la ayuda de un nutricionista, considerando también la posible suplementación con algas espirulinas.

Las vitaminas incluyen el tocoferol, Β-caroteno, inositol y algunas vitaminas B. El contenido de minerales es también moderado, pero no incluye el yodo, que es abundante en las algas marinas (fucus y laminaria).

La combinación de vitaminas ACE (carotenoides, ácido ascórbico y tocoferol) + ficobilinas y otros pigmentos (por ejemplo, la clorofila), le confiere a la espirulina propiedades antioxidantes dignas de mención. Gracias a estas características, el alga Espirulina es potencialmente capaz de proteger contra los radicales libres y los daños que éstos causan al organismo (envejecimiento prematuro, enfermedades neurodegenerativas, algunas formas de cáncer y enfermedades ateroscleróticas).

La dosis recomendada es de 10 gramos por día, una cantidad aparentemente modesta pero que por sí sola puede cubrir una buena parte de las necesidades diarias de muchos nutrientes como la vitamina A y el hierro.

Las proteínas y las vitaminas contenidas en el alga espirulina tienen una acción tonificante y energizante. Reduce la sensación de hambre gracias al contenido en fenilalanina que, actuando a nivel del sistema nervioso, induce una sensación de saciedad. Al ser un alimento completo, rico en vitaminas y sales minerales, proporciona la ingesta nutricional adecuada también para las mujeres embarazadas y lactantes.

Acción antioxidante

Gracias a la presencia de betacaroteno, ácido ascórbico y tocoferol, que en conjunto tienen un efecto sinérgico en la lucha contra los radicales libres. Previene el daño del envejecimiento al promover la memoria y la concentración.

Acción preventiva de las enfermedades cardiovasculares

La presencia de ácidos grasos esenciales de la serie omega 3 y omega 6 tiene un papel decisivo en la reducción del riesgo cardiovascular. En particular, el ácido alfa-linoleico (progenitor de la serie omega 3), es un poderoso diluyente de la sangre, tiene una acción antiinflamatoria y reduce los niveles de colesterol. El ácido linoléico (perteneciente a la serie omega 6), disminuye las LDL (colesterol malo) y menos las HDL (colesterol bueno), contribuyendo así a reducir los niveles de colesterol total y por consiguiente el riesgo cardiovascular.

A pesar de la alta presencia de proteínas, minerales, vitaminas y lípidos, una porción de 10 ó 20 gramos no puede considerarse un alimento completo y, por lo tanto, no puede sustituir una comida normal. Cuando se utiliza como suplemento dietético, la espirulina puede ser una ayuda importante para satisfacer las necesidades de varios nutrientes. El Ministerio de Sanidad destaca su efecto fisiológico útil para «la acción de apoyo y de nutrición».

Efectos secundarios

En cuanto a los efectos secundarios, se destacan los posibles riesgos derivados de la contaminación con microcistinas. Por lo demás, la espirulina es normalmente bien tolerada; se reportan trastornos gastrointestinales (como náuseas y sensación de plenitud gástrica) en sujetos predispuestos. No exceda las dosis recomendadas.

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