Esta es la razón por la que debes perdonar a alguien que te ha traicionado y te ha hecho mucho daño

Empecemos diciendo que una traición es el hecho o comportamiento de deslealtad o poco compromiso que puede existir entre dos o más personas, en otras palabras, la traición implica destruir la confianza.

Por ello, recibir una traición nos puede hacer sufrir en silencio durante algún tiempo y herir nuestros sentimientos profundamente. Y es que, perder la confianza en esa persona que tanto apreciamos, hace que sea muy difícil perdonar o reconciliarse con esa otra persona.

Superar esa traición de la persona amada no es nada fácil, es algo que incluso puede afectar diferentes situaciones de nuestra vida diaria. Sin embargo, situaciones tan dolorosas como estas, más que destrozarnos, podrían darnos grandes experiencias y aprendizajes de gran valor para nuestra vida.

El siguiente relato te ayudará mucho a entender esta situación de traición y perdón

“Perdoné una traición a pesar del dolor y ahora soy una persona feliz”

Sentí que el mundo se me derrumbaba, he visto decaer mi orgullo de mujer. Sin embargo, he perdonado esa traición tan dolorosa. Y lo hice, mirándome en el espejo y observando mis ojos, esos mismos que se habían inflamado y enrojecido por tanta lágrima derramada durante muchísimo tiempo.

Tal vez lo que he hecho no es algo fácil para entender por algunos, incluso puede ser algo hasta incomprensible. Algunos de mis amigos me dijeron que reflexionara y considera mejor esta decisión, me dijeron que, si me traicionó, es porque no me amaba. Estas palabras me hicieron pensar mucho, y la verdad fue a partir de esas afirmaciones que me convencí de perdonar.

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Sí, porque no quería seguir sintiendo ese dolor tan profundo, más bien quería entender si ese amor había llegado a su fin. Lo que quería en ese momento era saber cuáles fueron las causas de esa traición, las más profundas. Entonces escuché todo lo que tenía que decirme, por qué me había traicionado.

Lo hice porque anhelaba protegerme y levantar mi honra, y para hacerlo tenía que conocer cuáles fueron sus motivaciones. No fue nada fácil, ya que todas sus palabras y explicaciones me lastimaron una y otra vez. Pero a pesar de ello, encontré estas explicaciones honestas, sinceras y colmadas de mucho amor.

Luego de esto, me tomé un tiempo para mí, para darme cuenta de que lo que cría que era perfecto, no lo era, y que ahora esa persona suplicaba mi perdón. Entonces me pregunté, cuál sería el mejor final para mí o para los dos.

Y al final comprendí que sí se podía empezar de nuevo y seguir adelante juntos. Todo es posible y se puede hacer cuando hay amor, si no se señala, si no se culpa y si no se queja. Se puede hacer todo si la pareja es fuerte y aún quieren caminar de la mano.

He perdonado y ahora soy feliz, porque ahora somos más fuertes que nunca.