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¿Está intentando crear nuevos hábitos alimentarios? He aquí cuánto tiempo puede llevar

Si alguna vez has intentado cambiar tus hábitos alimenticios, es posible que te hayas dado cuenta de lo difícil que puede ser mantener esos cambios a largo plazo. Muchas personas se rinden y abandonan sus nuevos hábitos antes de que se conviertan en una parte integral de su vida. Sin embargo, según los expertos en nutrición, formar nuevos hábitos lleva tiempo y esfuerzo.

¿Cuánto tiempo se necesita para formar un nuevo hábito?

Crear un nuevo hábito no es algo que suceda de la noche a la mañana. Según la Dra. Marie Kanagie-McAleese de la Universidad de Maryland Upper Chesapeake Health, se necesita un promedio de 66 días para que un cambio de comportamiento se convierta en un hábito. Sin embargo, este período puede variar desde los 2 hasta los 8 meses, dependiendo de la persona y de la naturaleza del cambio que se esté intentando realizar.

Es importante tener en cuenta que cada individuo es único y que el tiempo necesario para formar un nuevo hábito puede variar. Algunas personas pueden adaptarse rápidamente a los cambios, mientras que otras pueden requerir más tiempo. Además, el tiempo necesario también depende de la complejidad del cambio en sí mismo. Por ejemplo, beber más agua a diario puede convertirse en un hábito más rápidamente que establecer una rutina regular de ejercicio.

Dividir los cambios en pasos manejables

Una estrategia efectiva para formar nuevos hábitos alimenticios es dividir los cambios en pasos manejables. Comienza por identificar un cambio específico que deseas realizar, como consumir cinco porciones de frutas y verduras al día. Al centrarte en un solo cambio, puedes concentrar tus esfuerzos y aumentar tus posibilidades de éxito. Una vez que hayas logrado ese cambio, puedes pasar al siguiente objetivo.

En lugar de enfocarte en lo que debes eliminar de tu dieta, enfócate en agregar alimentos saludables. Por ejemplo, en lugar de eliminar completamente los dulces, comienza por agregar más frutas y verduras a tu alimentación diaria. Este enfoque puede hacer que el proceso de cambio sea más positivo y sostenible a largo plazo.

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Establecer metas inteligentes

Además de dividir los cambios en pasos manejables, es útil establecer metas inteligentes. Las metas inteligentes son específicas, medibles, realistas y basadas en el tiempo. En lugar de establecer una meta vaga como «quiero comer más frutas», establece una meta específica como «comeré una manzana como merienda los lunes, miércoles y viernes a las 3 de la tarde a partir del próximo lunes».

Establecer metas inteligentes te ayuda a ser más consciente de tus hábitos y te brinda una guía clara sobre qué cambios específicos debes realizar. Además, al establecer plazos de tiempo para alcanzar tus metas, te mantienes enfocado y motivado.

Encontrar motivación y apoyo

La motivación y el apoyo son factores clave para el éxito al formar nuevos hábitos alimenticios. Identificar tu «por qué» puede ayudarte a mantener la motivación a lo largo del proceso. Conecta tus metas de cambio alimenticio con motivaciones más profundas, como mejorar tu salud, tener más energía para disfrutar de tu vida o establecer un ejemplo positivo para tus seres queridos.

Además, encontrar apoyo en tu viaje hacia la formación de nuevos hábitos puede marcar una gran diferencia. Busca personas que compartan tus objetivos de cambio y que puedan brindarte apoyo y aliento. Considera trabajar con un nutricionista o entrenador de bienestar certificado para obtener orientación personalizada y apoyo adicional.

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Veronica Pereira