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Sexo y relaciones

Este punto vuelve loco a cualquier hombre

Para muchos hombres, el punto P (la próstata) puede sentirse como una zona muy sensible, con sensaciones distintas a las del pene. Aun así, el placer es personal: a algunos les encanta, a otros les da igual, y otros prefieren no probarlo.

El “punto P”: dónde está y por qué se siente tan intenso

La próstata es una glándula del sistema reproductor masculino que también participa en el líquido seminal. Lo que suele llamar la atención es su sensibilidad. Tiene muchas terminaciones nerviosas, y por eso puede generar placer intenso cuando se estimula con cuidado.

En términos simples, se ubica dentro del recto, hacia la pared frontal (la que mira al ombligo). Suele describirse como una pequeña protuberancia y, en muchas personas, se encuentra a una distancia aproximada de entre cuatro y siete centímetros hacia adentro. Esa cercanía hace que algunas sensaciones se sientan “profundas”, más como oleadas o presión placentera que como el estímulo directo del glande.

Próstata, perineo y el camino de las sensaciones

Si la idea del contacto interno no apetece, el perineo (la zona entre los testículos y el ano) puede ser una vía indirecta y más simple. A veces se nota como calor, cosquilleo o una presión agradable que sube poco a poco. Lo que manda es ir gradual, sin forzar nada.

Cómo explorar de forma segura, sin dolor y sin prisas

La seguridad empieza antes de cualquier intento. Manos limpias y uñas cortas ayudan a evitar molestias. El lubricante a base de agua suele ser el más amable con la piel, y marca una diferencia enorme en la comodidad. También influye el estado del cuerpo: cuando hay excitación y relajación, todo se siente menos tenso y más natural.

El ritmo importa más que la técnica. Por esa razón, ir despacio, respirar y parar a tiempo evita que una curiosidad termine en una mala experiencia. Si se explora en pareja, conviene hablarlo sin vergüenza, decir qué se siente bien y qué no, y acordar una palabra o señal para detenerse. Empezar por la estimulación externa suele ser lo más cómodo, y muchas personas se quedan ahí porque ya es suficiente.

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Señales de que vas bien, y señales de que hay que detenerse

Vas bien cuando hay comodidad, curiosidad y un placer leve que crece sin prisa. Es buena señal si el cuerpo se suelta y no aparece tensión.

Hay que detenerse si aparece dolor agudo, ardor fuerte, sangrado o ansiedad intensa. Si las molestias se repiten, conviene consultar a un profesional de salud para descartar irritación u otros problemas.

Mitos comunes que frenan el placer masculino

El tabú hace ruido, pero no manda. No es “sucio” si hay higiene, y no es “solo para ciertos hombres” porque la próstata es parte del cuerpo de cualquier hombre. Tampoco “siempre duele”: lo que suele doler es la prisa, la falta de lubricación o la tensión. Y no hace falta nada raro para explorar, muchas veces basta con cuidado, calma y escuchar al cuerpo.

También vale decirlo claro: respetar los límites personales es parte del placer. Si no apetece, no se hace.

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