Estos son los 5 alimentos que tienen prohibido comer la familia real británica

¿Crees que un rey puede comer lo que quiera y cuando quiera? La verdad es que no. Pese a que los miembros de la familia real británica pueden sentarse a diario en un comedor enorme y disfrutar de comida cocinada por los más grandes y mejores chefs, hay algunos platos que están completamente prohibidos por el Palacio de Buckingham. Esto generalmente pasa para evitar inconvenientes en su salud, como una simple halitosis o un posible dolor de estómago, las preferencias de menú de la familia real tienen ciertas restricciones, cinco para ser exactos.

El primer alimento perteneciente a esta lista negra es el ajo, amado por muchos y odiado por otros, es un ingrediente que puede causar problemas de mal aliento a quien lo consume. En una ocasión, la Duquesa de Cornwall, Camilla, reveló durante un episodio del Master Chef australiano, que durante los compromisos oficiales jamás se sirven alimentos que contengan demasiado ajo. Otro alimento tratado con igual cuidado es la cebolla, por los mismos motivos.

Otro alimento prohibido son los mariscos, esto debido al alto riesgo de intoxicación alimentaria al que nos arriesgamos al consumirlo. El ex mayordomo real Grant Harold le dijo a la revista Woman & Home en una entrevista: «Tiene mucho sentido evitar consumir peces cuando se avecina o estás en un evento público. No queremos que un miembro de la familia real tenga una reacción grave o intoxicación por alimentos, especialmente si se encuentran de gira en el extranjero. A pesar de esto, el príncipe Guillermo declaró su amor y fascinación por el sushi hace algún tiempo, mientras que el príncipe Carlos siempre ha sido un gran admirador de los mariscos.

Además, el foie gras no puede pasar por las puertas del Palacio de Buckingham, esto se trata principalmente de una cuestión ética. Este alimento fue prohibido en los palacios reales en 2008 por el Príncipe Carlos debido a la preocupación por el bienestar de los patos y los gansos que se encuentran en los alrededores.

La reina es una gran entusiasta de la carne, pero no es fanática de la carne cruda. Aunque, la realeza disfruta comiendo alimentos que contienen carne cruda, como el bistec tártaro, cuando participa en actividades oficiales para evitar la intoxicación alimentaria.

La pasta en cualquiera de sus presentaciones culmina esta lista. Así como lo ves: al Palacio de Buckingham no le gusta el consumo de pasta, mucho menos el de arroz y patatas. El ex chef Darren McGrady reveló en una entrevista hace años que la reina prefiere comer pescado o carne con verduras.