Insólito

Las experiencias de quienes «vuelven de la muerte»

Esta es la anécdota de Patrick. Un día decidió salir a la playa con sus hijos y se encontraba nadando a 300 metros de la orilla.  El hombre dice que no recuerda haberse ahogado. Patrick nos cuenta: «Lo primero que recuerdo es el carro del hospital y gente gritando en los corredores, enfermeras corriendo de un lado a otro, pidiendo recipientes y otras cosas. Mi primera gran sorpresa fue verme en una cama.

Vi a unos médicos que me llevaban al quirófano, los electrodos en el pecho, veo mi cuerpo rebotar varias veces bajo el efecto de los electroshocks. Luego escucho a un médico decir “No tiene remedio, está en la segunda fase”, yo comprendí que hablaba de un coma. En ese momento me perdí, fui absorbido como en una espiral, como en una corriente de aire, y nuevamente perdí el conocimiento».

Luego nos comenta de haber visto una luz: «no es como la luz del sol que te ciega, que te quema, es mucho más brillante, pero no te deslumbra. Antes de llegar a esa luz, conocí a mi abuela, que murió. Estaba con mi abuelo al otro lado del río. Si tuviera que dar una definición de felicidad, de paz, creo que sería esa». Este hombre estuvo en coma durante 11 días. Con 33 años, puso su vida al revés con este suceso. Estuvo cara a cara con la muerte de forma completa e intensa.

Aproximadamente el 15% de los supervivientes de una parada cardíaca tienen un episodio de este tipo, dichas personas también son llamadas «experimentadores», cuentan su experiencia en una escenografía similar: primeramente, una fase de «experiencia extracorporal» o «decorporación». El sentimiento de haber fallecido, luego un desprendimiento emocional y después el paso por un túnel que te dirige hacia la «luz». Luego te topas con algún familiar fallecido, el repaso de los momentos importantes de la vida, la sensación de saber absolutamente todo. Y en última instancia el retorno, que por lo general es instantáneo.

El doctor Jean-Pierre Jourdan, presidente de la asociación IANDS-Francia (Asociación Internacional de Estudios sobre la Muerte), afirma: «Nuestros conocimientos actuales no son suficientes para explicar estas experiencias. Para mí, se trata de un fenómeno nuevo a los ojos de la ciencia, un comportamiento «exótico» de la conciencia para el que aún no tenemos las claves, pero que podría permitirnos descubrir toda una parte del funcionamiento de la vida».

La Universidad de Southampton realizó una investigación sobre 140 voluntarios que sobrevivieron a una parada cardíaca, y sus estudios fueron publicados en octubre de 2014. En el estudio, los científicos hallaron cosas increíbles. Habitualmente el cerebro continúa funcionando luego de treinta segundos desde que el corazón se detiene, después de este tiempo el cerebro sufre de hipercapnia, lo que causa que aumente el dióxido de carbono en la sangre, y de hipoxia, cuando la sangre no recibe suficiente oxígeno.

Sin embargo, hay registro de un caso particular, la experiencia de un hombre que pudo describir su procedimiento de reanimación. Él estuvo consciente durante tres minutos pese a que su corazón se había detenido, el Dr. Parnia comentó: «Se trata de una prueba importante porque a menudo se ha dicho que los episodios de este estilo se producen justo antes de que el corazón deje de latir o después de que haya empezado a latir de nuevo».

Pero ¿Qué sucede durante una experiencia cercana a la muerte?

Cuando en el cerebro hay poco oxígeno, libera endorfinas que podrían originar una desinhibición de la corteza visual y del sistema límbico. Entonces, la experiencia sería el resultado de una alteración en el funcionamiento del cerebro. El investigador de neurociencia de la Universidad de Lausana, Olaf Blanke, en 2001, logró el efecto de decoro en una paciente que padecía de epilepsia estimulando eléctricamente distintas regiones de su cerebro. Ella no estaba sedada, por ello podía describir las sensaciones que tenía en ese preciso momento. Al estimular la circunvolución angular, una zona entre los lóbulos temporal y parietal, la mujer dijo que podía verse a sí misma tumbada en la cama desde arriba, pero solo la parte inferior del tronco y las piernas. Sin embargo, esta declaración aún sigue siendo incompleta.

Pero ¿De dónde sale la imagen del túnel de luz?

Más de 200 casos de experiencias de este tipo han sido recolectados por el Grupo de Ciencias del Coma de la Universidad de Lieja, encabezado por el neurólogo Steven Laureys desde 2012. Los investigadores usan la «escala de Greyson» para medir la intensidad y la profundidad de las experiencias. Se emplea una encuesta de 16 incisos para comprobar la solidez de los testimonios. Se hacen preguntas como ¿Has recordado algo de tu pasado? ¿Sientes que el tiempo va más rápido o más lento? El equipo del Coma Science Group comparó los recuerdos de estos casos con las experiencias sucedidas en casos cercanos a la muerte.

Lo que se obtuvo fue que los recuerdos de estas experiencias son externos a los recuerdos, por lo que no son producto de una alucinación o de una mentira. Lo más extraño de todo es que este tipo de eventos no se producen justamente cuando se está al borde de la muerte. Los testimonios indican que eso puede suceder durante el consumo de drogas, una sesión de meditación, una fiebre alta o un orgasmo. El estudio señala que el paro de la presión arterial representa solo el 25% de los casos.