Fumar es aún más peligroso con el covid-19

Los investigadores se encuentran recopilando datos sobre el aumento de los riesgos de desarrollar síntomas graves de Covid-19 para los casos de fumadores de cigarrillos tradicionales y electrónicos.

El covid-19 se caracteriza por afectar especialmente a las vías respiratorias y, según un grupo que se encuentra en constante aumento de expertos, aquellas personas que fuman cigarrillos tradicionales y electrónicos tienen un riesgo mucho mayor de desarrollar síntomas y complicaciones más graves de Covid-19. Para el caso de los cigarrillos electrónicos, su consumo se suma a las prácticas que provocan complicaciones en el tratamiento de los síntomas del virus.

Varios neumólogos explican que han recopilado pruebas sobre el aumento de los casos graves de Covid-19 entre fumadores, lo que confirma la hipótesis de los expertos teniendo como base los efectos del coronavirus en el cuerpo humano, extendiéndose a través de las células del tejido pulmonar.

Los análisis se han concentrado sobre todo en los Estados Unidos, donde el consumo de cigarrillos electrónicos es muy alto, además de que el año pasado se registraron los primeros casos de patologías respiratorias relacionadas con el uso de estos dispositivos. En algunos consumidores los cigarrillos electrónicos causan irritación en las partes profundas del sistema respiratorio, lo que causa síntomas similares a los de la neumonía y la insuficiencia respiratoria, los cuales en sus casos más complicados deben ser tratados en cuidados intensivos.

El coronavirus puede llegar a causar síntomas muy similares, provocando una severa inflamación de los pulmones, necesitando hospitalización y ventiladores mecánicos para ayudar a respirar por medio de la intubación. Según las pruebas, un fumador tiende a correr más riesgos, ya que sus pulmones están irritados por el humo del cigarrillo, lo que lleva a una alta probabilidad de empeoramiento del estado de los tejidos donde se produce el intercambio de oxígeno con la sangre.

Los estudios preliminares realizados hasta la fecha demuestran que fumar puede duplicar el riesgo de desarrollar complicaciones letales si se mezcla con el Covid-19, especialmente en personas jóvenes, por lo que esto no debe ser subestimado solo por ser los primeros datos sobre el uso de los cigarrillos electrónicos. Un estudio de más de 4.000 personas de entre los 13 y los 24 años encontró un claro vínculo entre el uso de cigarrillos electrónicos y los riesgos complicados del coronavirus.

Según los autores de este estudio, esta condición no solo se determina por factores biológicos, causados por los efectos del tabaco en los pulmones, sino también por la forma en que se consumen los cigarrillos electrónicos en los grupos de edad más jóvenes. Esto pasa por que el consumo suele suceder en compañía y con el uso compartido de los dispositivos, lo que aumenta drásticamente los riesgos asociados al contagio del virus. Además, mientras se está fumando, generalmente no se usan las mascarillas u otros equipos de protección, lo que aumenta aún más el mayor riesgo de entrar en contacto con personas infectadas o de infectar a otros si ya está contagiado.

Las sustancias varían dependiendo de la composición de los viales de los cigarrillos electrónicos, al igual que con los cigarrillos tradicionales. Los más conocidos son la nicotina y el THC, principal activo del cannabis, pero no se trata de esos únicamente, hay docenas de añadidos por los fabricantes que contienen diversas sustancias. Los investigadores que estudian las patologías respiratorias causadas por los cigarrillos electrónicos se han enfocado en los metales pesados y el acetato de vitamina E, la sustancia utilizada para estabilizar los preparados que luego vaporizados por el cigarro electrónico.

El consumo de estas sustancias es causante de irritación en las vías respiratorias, y según varios estudios, hace que los sistemas físicos y químicos del cuerpo sean menos eficientes, haciéndonos más débiles ante los virus y bacterias. Para los fumadores frecuentes, los tejidos pulmonares se deterioran y son menos eficientes para intercambiar oxígeno con la sangre. Cuando la infección por coronavirus ataca, afecta precisamente a este mecanismo, por lo que las personas que fuman tienen un riesgo mucho mayor de presentar síndromes pulmonares más complicados que no siempre pueden ser solucionados con hospitalización.

Para el caso del coronavirus, algunos estudios indican las posibles causas: el humo causa una alteración de la superficie de las células, las membranas dañadas se convierten en un espacio en el que el virus se extiende con mayor rapidez, lo que le permite engañar a las defensas del cuerpo para inyectar el material genético e inducir a las células a producir nuevas copias del coronavirus, las cuales infectan a otras células.

Los fumadores también pueden presentar complicaciones si ya pasaron la fase más complicada del virus. Así como pasa con cualquier herida, las causadas por el coronavirus en los pulmones dejan cicatrices que pueden causar otros problemas de salud a mediano y largo plazo, problemas que los médicos aún no pueden determinar completamente, ya que la enfermedad tiene menos de un año de haber aparecido. Por lo tanto, continuar consumiendo cigarrillos tradicionales o electrónicos poco después de superar la fase más complicada de la enfermedad podría tener efectos negativos para su salud.