Insólito

Gastó más de 20.000 dólares en operaciones y casi muere: sueña con ser una Barbie

Es normal que estemos un poco en desacuerdo con nuestro aspecto físico y queramos hacer algo para mejorarlo: algunas van al gimnasio, otras hacen dietas y aprenden a maquillarse o recurren a las cirugías estéticas. Pero ¿Y si lo que queremos es cambiar todo nuestro cuerpo? ¿Es normal o hablamos de un trastorno que requiere de ayuda psicológica? Los investigadores consideran que se trata de una enfermedad.

Hoy conoceremos el caso de una joven finlandesa llamada Amanda Ahola, que no está de acuerdo con que se trate de una especie de enfermedad, ya que para ella se ha convertido en el objetivo de su vida.

A día de hoy, la joven ya ha gastado más de 20.000 dólares con tal de transformar su rostro y su cuerpo para verse igual que la famosa muñeca Barbie. Amanda decidió seguir adelante a pesar de que estuvo a punto de morir durante su primera operación, pero está segura de que vale la pena si así puede cumplir su anhelado sueño.

En una entrevista reciente para un medio local, la joven dice: «Mi mayor meta en la vida es tener un aspecto lo más plástico posible. Barbie está muy cerca de la perfección y yo quiero acercarme lo más posible a esa perfección que ella transmite. De hecho, cuando la gente me llama «falsa» o «Barbie», me hace muy feliz».

Cómo es de esperarse, sus padres y familia no apoyan la ambiciosa transformación de su hija, por lo que Amanda tiene que trabajar duro para poder permitirse sus costosas cirugías.

Para generar ingresos, Amanda graba vídeos para adultos pese a tener un novio que no es tan optimista sobre sus elecciones. Sin embargo, esto no significa necesariamente que los padres y la hija lleven una mala relación. Su madre, Nina Ahola, asegura que su hija siempre ha sido extraordinaria y que ya lo demostraba desde sus primeros años, y cuenta como a los cuatro años ya quería llevar tacones:

“En mi opinión, no me gustaría que llegara a límites tan extremos, pero ella es un tipo de persona extrema, siempre piensa que es todo o nada. Como padres, le pedimos que consulte a un psicólogo o psiquiatra, pero ella dice estar segura de que su meta no se trata de una enfermedad, por lo que cree que es innecesario. Al final, solo podemos dejarla que tome sus propias decisiones”.

¿Metas extrañas o un trastorno mental?

Amanda dice que su vida cambió después de su primera operación, la cual pudo haberla matado. Esta fue clave para darse cuenta de que tenía que hacer todo lo posible para hacer realidad su sueño, ya que la vida puede acabar en cualquier momento.

Entrando en el campo psicológico y psiquiátrico, este tipo de casos corresponden a una grave condición psicológica llamada trastorno dismórfico corporal.

Cuando una persona padece de este trastorno, se encuentra extremadamente obsesionada con su apariencia, hasta el punto de buscar cambiarla drásticamente o de evitar a otras personas por el sentimiento de vergüenza o de incomodidad. Entre sus síntomas, podemos encontrar:

  1. Obsesión por un defecto en la apariencia que los demás consideran menor o no ven en absoluto.
  2. Miedo irracional y excesivo a recibir burlas o comentarios a las espaldas relacionados con defectos físicos o imperfecciones.
  3. Comportamiento obsesivo dirigido a arreglar, ocultar o controlar constantemente aspectos que son considerados defectos o imperfecciones.
  4. Comparar constantemente la propia apariencia con la de otras personas.
  5. Tener una perspectiva extremista: «Todo o nada».
  6. Recurrir a procedimientos estéticos con alarmante frecuencia para poder “perfeccionar” el aspecto.

Por último, si crees que presentas uno o varios de estos síntomas, te recomendamos acudir con especialista para  determinar si se trata de un caso de dismorfia corporal. Recuerda que cada caso es diferente y se puede tratar con la atención necesaria.