Gulabi Gang: el grupo de mujeres que combate a palos el machismo en India

Varias mujeres en India se han revelado contra la violencia frecuente que viven en sus familias y de ver como la sociedad no hace nada para mejorar su situación.

Las mujeres de la India están cansadas de ser víctimas de la violencia de sus padres y maridos, por lo cual han organizado una banda callejera armada con palos de bambú para realizar expediciones sorpresa a los hombres que no tratan a las mujeres como seres humanos.

El color elegido para identificar a la banda es el rosa: puede que para la cultura occidental parezca una elección obvia, ya que es el color que generalmente se asocia con la feminidad. Sin embargo, la elección de la banda fue hecha por motivaciones políticas. El color rosa, en la India, no se encuentra asociado a ningún partido político, por lo que el movimiento feminista indio no puede ser manipulado políticamente por ninguna institución del país.

La revolución de las mujeres en la India no busca ser pacífica.

Ya han entrado en la mente de millones de personas, especialmente de mujeres pertenecientes a las familias más pobres de la India. Se trata de un grupo de mujeres guardianas que actúan de forma rápida, eficiente y despiadada contra los torturadores que usan la violencia sobre sus hermanas, esposas e hijas.

La fundadora del movimiento es Sampat Devi Pal, una mujer que en 2007 tuvo que presenciar varios episodios de violencia de hombres contra mujeres. Sampat dice que no podía tolerar que nadie tomara las riendas de las situaciones para ayudar a las mujeres agredidas y solo se limitaban a observar.

Sampat decidió intervenir en una ocasión, pero tuvo que huir por la actitud agresiva del hombre, el cual comenzó a golpearla salvajemente, sin saber que más adelante estaría destinada a convertirse en la heroína de las mujeres indias maltratadas.

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Después de ese episodio, la ira e impotencia de Sampat creció de forma incontrolada y juró que no volvería a presenciar más episodios de violencia contra la mujer. Así fue como reunió a cinco amigas y se armaron con largos palos de bambú llamados laathis. Al día siguiente, buscaron al hombre para atacarlo y hacer justicia con sus propias manos.

A partir de ese momento, la banda gano más y más fama, haciendo que cada vez más mujeres se unieran al pequeño grupo de rebeldes. Desde ese entonces las cosas han cambiado mucho: el grupo se ha vuelto muy numeroso y organizado, tanto que ahora portan un uniforme cuando desatan su furia contra los que agreden a las mujeres.

Actualmente portan un sari rosa, incluso algunas tiñen sus palos pintados del mismo color. Al ser tan organizadas, se han convertido en una verdadera fuerza política en los barrios más pobres de las ciudades de la India y son conocidas como la Gulabi Gang. Gulabi, en indio, es la palabra que se usa para referirse al color rosa.

Pero, la Banda Gulabi no siempre recurre a la violencia, ya que solo ataca cuando se encuentran ante un episodio fortuito. Ahora suelen ser acusadas de inspirar a otras pandillas a cometer los mismos actos, terminando en una violencia que va mucho más allá del uso de varas largas. Las mujeres de la Pandilla Gulabi justifican la violencia mientras sea necesaria: «Ayuda a cambiar la mente de aquellos que se creen más fuertes que nosotras. Si el hombre objetivo de la Gulabi Gang se niega a tratar a las mujeres con respeto, entonces las mujeres usaran sus palos», asegura Sampat Devi.

Actualmente, la Banda Gulabi cuenta con más de 20.000 mujeres que representan un modelo de fuerza en un país donde ser mujer es una de las situaciones más desastrosas. Según encuestas, en cada dos de tres matrimonios, los hombres hacen uso constante de la violencia doméstica y muchas no denuncian a sus maridos porque lo ven como algo normal por el contexto social en el que se han educado.

Al igual que en el resto del mundo, la violencia domestica hacia las mujeres indias se ha ido volviendo cada vez más insostenible debido a la cuarentena necesaria para evitar la propagación del Covid-19.