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Hablar más de un idioma en Europa sigue siendo un privilegio

Hablar más de un idioma en Europa sigue siendo un privilegio.

En mayo de 2019, el Diario Oficial de la Unión Europea publicó un documento de siete páginas titulado «Recomendación del Consejo relativa a un enfoque global de la enseñanza y el aprendizaje de idiomas». El objetivo al que se refiere el Consejo de Europa es tan simple como fascinante y ambicioso: es esencial que los ciudadanos de la UE sepan al menos dos idiomas extranjeros además de su lengua materna.

Ya en la época de la Comunidad Europea del Carbón y del Acero en 1951, los seis países fundadores – Italia, Francia, Alemania, Bélgica, los Países Bajos y Luxemburgo – reconocieron cuatro idiomas oficiales: italiano, francés, alemán y holandés. Con la ampliación de la Comunidad Europea a nuevos Estados, el número de lenguas oficiales también aumentó: el inglés y el danés se añadieron en 1973 y el griego, el español y el portugués en la década de 1980. Con el paso de los años, se añadieron más lenguas a éstas con la creación y ampliación de la Unión Europea hasta un total de veinticuatro lenguas oficiales y más de sesenta lenguas minoritarias y regionales.

El multilingüismo es uno de los principios fundadores de la Unión Europea y las instituciones europeas lo entienden tanto como la capacidad del individuo de expresarse en varias lenguas (definido como multilingüismo) como la coexistencia de diferentes comunidades lingüísticas en un área geográfica específica. Además de las implicaciones comerciales e industriales naturales, promover el aprendizaje de idiomas significa fomentar la comprensión mutua entre personas de diferentes culturas, facilitar el debate público transnacional y fortalecer la identidad europea. En otras palabras, el multilingüismo tiene una dimensión estratégica para Europa y, tal como lo expresó el Consejo de Europa, «la competencia multilingüe está en el centro de la idea de un espacio educativo europeo».

En la actualidad, el aprendizaje de idiomas por parte de los ciudadanos europeos sigue siendo sólo un proyecto sobre el papel. Según los datos de Eurostat, algo más de la mitad de los ciudadanos europeos dicen que son capaces de mantener una conversación en un segundo idioma. Sólo uno de cada cinco ciudadanos puede hablar dos idiomas además del suyo propio y menos de uno de cada diez sabe más de tres. Los porcentajes varían naturalmente de un país a otro y según el grupo de edad y la situación laboral del ciudadano (mientras que no hay grandes diferencias entre hombres y mujeres). Por ejemplo, si alrededor del 73% de los ciudadanos de 25 a 34 años de edad hablan al menos un idioma extranjero, la cifra disminuye gradualmente para todos los grupos de edad subsiguientes hasta llegar al 55% entre los ciudadanos de 55 a 64 años de edad.

No es de extrañar que, según Eurostat, el inglés sea la lengua extranjera más hablada y conocida en la Unión Europea y la que más se estudia en los centros de enseñanza primaria y secundaria inferior (por parte de alrededor del 98% de los estudiantes). En segundo lugar se encuentra el francés (33% de los estudiantes), seguido del alemán (23%) y el español (17%).

En muchos países también se está empezando a estudiar el tercer idioma. El francés es estudiado como tercera lengua por más del 50% de los alumnos de secundaria inferior en Irlanda, Italia, Países Bajos, Rumanía y Portugal. El alemán es estudiado como tercera lengua por más de la mitad de los estudiantes en Dinamarca y Polonia, mientras que el español es estudiado como tercera lengua por cerca de la mitad de los estudiantes en Francia. El italiano es estudiado por el 57% de los estudiantes en Malta, el 10% en Croacia y el 4% en Francia.

Pero no es suficiente para medir cuántos estudiantes toman clases de idiomas extranjeros. También es necesario comprender cuántas personas las aprenden realmente y se les anima a practicarlas. Y mientras que los datos oficiales sobre la edad de aprendizaje de las lenguas extranjeras son alentadores, los datos de otras investigaciones muestran importantes diferencias en el dominio de los idiomas entre los estudiantes de diferentes países europeos. Como muestra el primer estudio comparativo sobre el aprendizaje real de los estudiantes europeos de idiomas extranjeros publicado en junio de 2012, los resultados en toda Europa son muy variados. Por ejemplo, el 82% de los estudiantes suecos pueden hablar bien el inglés, en comparación con el 27% de los españoles y el 29% de los polacos. Algunos países, entre ellos Italia, no aparecen en el estudio (pero aparecerán en la próxima publicación dentro de unos años).