Hasta 7 días permanece el Coronavirus en una mascarilla quirúrgica

Con la creciente preocupación en torno al nuevo Coronavirus (Covid-19), muchas personas tratan de encontrar las mejores formas de protegerse a sí mismas y a sus seres queridos. Debido a esto, surgen dos grandes interrogantes: ¿Nos mantendrá protegido el uso de una mascarilla? Y de ser así, ¿Qué tipo de mascarilla debemos usar?

Básicamente existen tres tipos de mascarillas:

-Mascarillas higiénicas: también conocidas como de barreras, son las que menor protección ofrecen. También son las más comunes y económicas, y están hechas para personas sin síntomas. Dentro de esta categoría hay dos tipos: mascarillas higiénicas no reutilizables de un solo uso, y mascarillas higiénicas reutilizables que están fabricadas con materiales específicos que permiten su reutilización una vez lavadas y desinfectadas.

-Mascarillas quirúrgicas: ofrecen un nivel de protección mayor y, como su nombre lo indica, son las que se utilizan en cirugías y otros procedimientos sanitarios.

-Mascarillas filtrantes o auto filtrantes: son las que mayor nivel de protección ofrecen a quien las utiliza. Contienen un filtro de micropartículas cuya finalidad es proteger a la persona frente a la inhalación de contaminantes ambientales.

En general las mascarillas quirúrgicas y filtrantes deben ser desechadas inmediatamente después de su uso, debido a que no es posible mantenerlas en buenas condiciones higiénicas más allá de unas pocas horas de uso. Las higiénicas reutilizables, fabricadas con materiales específicos, pueden ser reutilizadas una vez lavadas y desinfectadas.

Para este tipo de mascarillas los expertos en salud recomiendan dos métodos de desinfección: el primero es lavar con detergente normal y agua a temperatura de entre 60 y 90 grados. El segundo consiste en sumergir la mascarilla en una disolución de hipoclorito de sodio con agua tibia durante 30 minutos. Después se recomienda volver a lavar con agua y jabón para eliminar cualquier resto de hipoclorito de sodio.

Todas las máscaras y gafas protectoras sirven muy poco si no se cumplen los principios higiénicos más importantes. Por ejemplo, cuando se llega a casa, después de salir a la calle, contacto físico con otras personas y cosas como: barandas, asientos, pasamanos.