Hemorroides: causas, tratamiento y prevención

Las hemorroides son venas hinchadas, inflamadas alrededor del ano o la parte inferior del recto. Pueden encontrarse dentro del ano o debajo de la piel que rodea el ano. Con frecuencia son a consecuencia del esfuerzo para evacuar el intestino. Otros factores incluyen el embarazo, el envejecimiento y el estreñimiento crónico o la diarrea.

Tipos

Internas: permanecen localizadas dentro del canal anal, no son visibles a simple vista y son indoloras. Durante la evacuación pueden salir y luego volver a su lugar.

Externas: son visibles a simple vista porque se forman cerca del ano y salen como protuberancias inflamadas y dolorosas.

Grado I: se prolapsan hacia el ano, no descienden durante la defecación y solo son visibles con la anoscopia.

Grado II: se prolapsan hacia el ano durante la defecación: regresan espontáneamente, pero causan sangrado e incomodidad.

Grado III – se prolapsan, no regresan salvo que se las reintroduzca manualmente. Son muy dolorosas

Grado IV: se prolapsan, es decir, todas las hemorroides están fuera y no es posible introducirlas manualmente.

Causas

– Estreñimiento o evacuación excesiva

– Mala alimentación

– Estrés

– Embarazo

– Cambios hormonales

– Fumar

Tratamiento

– Administración de fármacos con acción inflamatoria y analgésica

– Ingesta de medicamentos orales y suplementos.

– Pomadas (anestésicos locales, antiinflamatorios de tipo esteroides, a base de principios naturales, rusco, malva, caléndula, milenrama), con extractos de células de Saccharomyces cerevisiae, como preparación H)

Está claro que la elección del tratamiento adecuado está estrechamente relacionada con la etapa de la enfermedad. En la primera fase, se pueden lograr cambios positivos con solo cambiar los hábitos de alimentación e higiene.

Cómo prevenirlas

– Elimine el humo, el alcohol, los alimentos irritantes como los chiles y el picante, el café, las especias, el chocolate, los mariscos, las bebidas gaseosas, alimentos grasos y fritos.

– Camine 1 hora al día para adaptarse poco a poco a la actividad física.

– No pase demasiado tiempo en el váter y siempre adopte una posición correcta (las piernas deben estar más cerca del pecho que en la posición habitual para reducir el ángulo entre el abdomen y los muslos).

– Mantenga una buena higiene anal.

– Beba al menos 1,5 litros de agua al día.

– Consuma fibra, una gran aliada para evitar el estreñimiento y el endurecimiento de las heces. Se logra añadiendo a la dieta diaria productos integrales, frutas frescas y verduras.