Salud

¿Qué es un ictus y por qué hay que actuar con rapidez?

De acuerdo con los datos obtenidos de múltiples estudios, el ictus es una de las causas más relevantes de incapacidad permanente en los adultos y la segunda causa de muerte.

Además, puede generar consecuencias que afectan considerablemente la calidad de vida, tanto de la persona que sufrieron el accidente cerebrovascular, como las que conviven con ella.

Este padecimiento es generado por una isquemia o una rotura de la arteria cerebral, uno de los trastornos más frecuentes y que ha cobrado la vida de millones de personas. Hasta el momento, se han realizado una serie de avances que han permitido que las terapias de prevención y rehabilitación sean más efectivas, sobre todo en los países que cuentan con un programa de salud más avanzado y competo.

¿Cómo se presenta el ictus? ¿Se puede prevenir?

En función del área del cerebro afectada pueden producirse muchos síntomas diferentes. La prevención y el tratamiento de esta afección son fundamentales, ya que permiten disminuir el número de casos de demencia.

Síntomas de ictus.

Aproximadamente el 30% de las personas pueden presentar síntomas previos, por lo tanto, es importante identificarlos para evitar las peores consecuencias. Entre ellos podemos encontrar:

  • Dificultad para hablar.
  • Pérdida súbita de visión en un ojo.
  • Pérdida de fuerza en la mitad del cuerpo.
  • Dolor de cabeza muy intenso distinto del habitual.
  • Pérdida de sensibilidad u hormigueos en la mitad del cuerpo.

Consecuencias.

Una de las consecuencias más habituales que deja el ictus es la demencia. Además, existe una amplia variedad de secuelas producto este trastorno, por ejemplo:

  • Muerte cerebral.
  • Trastornos visuales.
  • Trastorno en el lenguaje.
  • Problemas de lateralidad.
  • Alteraciones del estado de ánimo.
  • Pérdida de fuerza, falta de coordinación o pérdida del control de movimiento.
  • Deterioro cognitivo (disminución de la memoria, atención, orientación, dificultad en la planificación y organización en las tareas).

Recomendaciones.

Evidentemente, lo mejor que se puede hacer frente a un caso de accidente cerebrovascular es llamar a la línea de emergencias lo antes posible. En esta situación, los familiares o acompañantes juegan un papel muy importante. Es importante no acompañar a la persona a urgencias, sino llamar inmediatamente a una ambulancia, explicando los síntomas que presenta la persona.

De este modo,  se evitará perder minutos que podrían resultar realmente valiosos y que podrían salvar la vida de nuestros seres queridos. El objetivo, como es lógico, evitar que el cerebro sufra daños irreparables.

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