Ingredientes tóxicos: sustancias químicas que hay que evitar en los cosméticos

Los cosméticos, sin importar si son cremas, jabones, champús o productos faciales, son los mejores aliados de la belleza, son tan efectivos que incluso hacen parte de la rutina diaria de millones de personas en todo el mundo.

Pese a que es muy importante aprender a leer las etiquetas de los productos que usamos, muchas veces las ignoramos por completo y compramos productos que se encuentran llenos de ingredientes peligrosos para nuestra salud sin saberlo. De hecho, la mayoría de los cosméticos más comunes del mercado suelen tener un alto contenido de conservantes perjudiciales para la piel, entre ellos tensioactivos agresivos, siliconas, derivados del petróleo y sustancias filmógenas que cubren completamente la piel y el cabello, dándoles un aspecto hidratado, pero que en realidad impiden que reciban la nutrición necesaria y empeoran su estado actual.

Por eso, hoy aprenderemos a leer las etiquetas de los productos cosméticos y a reconocer aquellos ingredientes peligrosos para la salud que deben ser evitados a toda costa.

¿Qué es el INCI y cómo se puede aprender a leerlo?

INCI es el acrónimo de “International Nomenclature Cosmetic Ingredients” (Nomenclatura Internacional de Ingredientes Cosméticos), es usada para indicar todos los componentes e ingredientes presentes en los distintos tipos de productos cosméticos. De hecho, el INCI es el encargado de garantizar la máxima protección a los consumidores, permitiéndoles reconocer los ingredientes nocivos o alergénicos que se encuentran en cada producto cosmético disponible para la venta.

Para aprender a leer el INCI, es de vital importancia conocer que los ingredientes que figuran en el producto se encuentran colocados según su concentración, por lo tanto, los que están de primeros en la lista son los que cuentan que una mayor cantidad dentro de la totalidad del producto, mientras que los últimos ingredientes de la etiqueta solo están presentes en cantidades mínimas o pequeños porcentajes. Esta regla es válida para todas aquellas sustancias que alcanzan concentraciones superiores al 1%, mientras aquellas con una presencia menor al 1% suelen estar colocadas sin un orden específico.

Otro factor a tener en cuenta para aprender a leer la etiqueta de los productos cosméticos es tener en cuenta el lenguaje usado para los ingredientes individuales, por ejemplo, si las sustancias están colocadas con su nombre en latín, significa que se han incluido en la formulación del cosmético de forma pura sin haber pasado por ninguna alteración o modificación química. Pero si junto al nombre en latín se encuentra un asterisco, significa que el ingrediente procede de alguna cosecha ecológica.

Además, si los nombres están en inglés, indica que los ingredientes son de origen químico y completamente producidos en un laboratorio.

Pero ¿Qué ingredientes deben ser evitados por ser peligrosos para la salud?

Para identificar estos ingredientes nocivos para la salud ya se tiene que haber comprendido el orden de las INCI en los cosméticos, o encontrar formas para ayudarnos a reconocer si un producto es seguro o es nocivo a largo plazo. Para ayudarte a reconocer este tipo de sustancias nocivas, hemos elaborado una lista de ingredientes que deben ser evitados a toda costa en los cosméticos:

Siliconas

Son derivados del petróleo que son muy contaminantes y no dermocompatibles, ya que pueden bloquear la transpiración de la piel y el cabello, aumentando su resequedad y debilidad, entre ella se encuentran: dimeticona, ciclopentasiloxano, amodimeticona, dimeticonol, ciclometicona, trimetilsiloxisilicato, polyquaternium-80 y, en general, todos aquellos ingredientes terminados en “Ticona”, “Xiloxano”, “Silanoil”.

Emulsionantes

Son sustancias sintéticas que buscan mejorar la fluidez de los productos, sobre todo cuando es mezclado con cantidades de óxido de etileno y 1,4 de dioxano, los cuales son cancerígenos, entre ellas se encuentran: polietilenglicol (PEG), dipolihidroxiestearato, PEG6, PEG20, PEG 75, PEG-4, PEG-n, aceite de ricino hidrogenado PEG-40, propilenglicol, butilenglicol, polipropilenglicol, etilenglicol.

Conservantes químicos

También forman parte algunos parabenos, los cuales son contaminantes potencialmente cancerígenos, alergénicos y que pueden interferir con el funcionamiento hormonal: Formaldheyde, Triclosan, Imidazolidinyl urea, Diazolidinyl urea, DMDM Hydantoin, Methylisothiazolinone, Methylchloroisothiazolinone, Butylhydroxyanisole (BHA) y Butylhydroxytoluol (BHT).

Tensioactivos

Son sustancias químicas que no llegan a ser peligrosas, pero si pueden causar deshidratación, sequedad excesiva, hipersensibilidad en la piel y en el cuero cabelludo: Lauril Sulfato de Sodio (SLS), Lauril Sulfato de Amonio, Lauril Sulfato de TEA, Laureth Sulfato de Magnesio, Laureth Sulfato de MEA, Laureth Sulfato de Sodio (SLES) y Laureth Sulfato de Amonio.

Petrolatos y aceites minerales

Son sustancias derivadas de los residuos del refinado del petróleo que no son biodegradables y cero ecológicas: Paraffinum liquidum, aceite mineral, vaselina, ceresina, ozoquerita, petrolato, parafina, cera microcristalina e isoparaffin.

Estos son algunos otros ingredientes peligrosos: antibacterianos químicos (triclosán, clorexidina), antitranspirantes (clorhidrato de aluminio), absorbentes (bentonita de estearalconio, hectorita de distearimonio, perlita), edta-tetrasodio edta, todas son contaminantes para el medio ambiente, también se deben incluir todas las sustancias terminadas en “Trimonio” y “Dimonio”, ya que son contaminantes para el agua, además de todos aquellos terminados en “Glicol”, ya que son disolventes sintéticos que pueden ser agresivos para la piel.