Kéfir, el alimento saludable de moda que quizás aún no conoces

El kéfir es una bebida reconocida durante siglos, su proceso de fabricación mediante la fermentación es nativo del Tíbet y en las montañas del Cáucaso en Europa Oriental.

Los nómadas han consumido este alimento probiótico durante siglos, actualmente los deportistas han descubierto sus maravillosas propiedades y beneficios. Hoy te contaremos sobre ellos.

Pero ¿Qué es el kéfir?

Se trata de una bebida hecha granos de kéfir. Lo cierto es que no son granos convencionales, ya que son agregados de cultivos de levadura y bacterias de ácido láctico. El cultivo es creado usando una base entre leche animal, de soja, de coco, zumo de fruta o agua con azúcar.

Los granos de kéfir son agregados a esta mezcla para fermentarla. El resultado obtiene un sabor similar al del yogur y es muy beneficioso para la salud.

Información nutricional.

Una de las principales razones para beber kéfir es su contenido de probióticos y prebióticos, ya que contiene unos 30 microorganismos diferentes, convirtiéndolo en una fuente muy grande de probióticos que no se encuentra en la mayoría de los productos lácteos fermentados. Por eso, muchas personas lo consideran un superalimento. Estos son algunos probióticos presentes en el kéfir: bifidobacterium, lactobacillus acidophilus, lactobacillus casei, lactobacillus caucasus, lactobacillus bulgaricus, lactobacillus rhamnosus, lactobacillus plantarum, acetobacter, leuconostok.

Los probióticos son microorganismos que ayudan a equilibrar la flora intestinal, regulan la digestión, proporcionan protección contra bacterias. Además, el kéfir como muchos probióticos son un verdadero suplemento alimenticio para fortalecer el cuerpo y contiene muchos de los siguientes carbohidratos: Calcio, magnesio, proteína, vitaminas del grupo B y vitamina K2.

¿Qué beneficios trae para la salud?

Propiedades antibacterianas.

Hay estudios que demuestran como el kéfir es beneficioso para la salud humana. Una investigación brasileña ha descubierto que el kéfir ha aumentado la velocidad de curación de las heridas gracias a su acción antimicrobiana y cicatrizante.

Mejor densidad ósea.

Un estudio de 2014 publicado en la revista Osteoporosis International mostró como el consumo de kéfir puede traer beneficios a la densidad ósea y reducir el riesgo de contraer osteoporosis. También descubrieron como el kéfir puede aumentar la absorción de los minerales necesarios para fortalecer los huesos, ya que contiene fósforo, calcio, magnesio, vitamina D y vitamina K2.

Propiedades antiinflamatorias.

Dos estudios recientes ejecutados en animales demostraron como los probióticos en el kéfir redujeron significativamente la inflamación, los índices de pre diabetes y obesidad. Este estudio fue realizado por investigadores brasileños y se publicó en el European Journal of Nutrition.

Otro estudio italiano publicado en Annali Italiani di Chirurgia demostró como el kéfir actúa como antiinflamatorio y sus efectos beneficiosos para la cicatrización.

El consumo de kéfir y la intolerancia a la lactosa.

Los que son intolerantes a la lactosa pueden beber kéfir como reemplazo a la leche común. Es posible ya que las bacterias del ácido láctico ya han digerido la lactosa del kéfir. Por lo tanto, personas que sufren de intolerancia a la lactosa pueden beberlo sin problema.

Previene el cáncer.

El kéfir puede incluirse en la lista de medicamentos debido a sus propiedades anticancerígenas que previene algunos tipos de cáncer e incluso potenciar la curación. El Journal of Dairy Science publicó un estudio que muestra como el consumo de kéfir ayuda a detener el crecimiento del cáncer de mama.

Mejor densidad ósea.

Un estudio de 2014 publicado en la revista Osteoporosis International mostró como el consumo de kéfir puede traer beneficios a la densidad ósea y reducir el riesgo de contraer osteoporosis. También descubrieron como el kéfir puede aumentar la absorción de los minerales necesarios para fortalecer los huesos, ya que contiene fósforo, calcio, magnesio, vitamina D y vitamina K2.

Tipos de Kéfir

Existen dos tipos de kéfir. El kéfir de leche, hecho de leche de vaca, oveja, cabra o leche de coco y el kéfir de agua, hecho de agua con azúcar o agua de coco y los beneficios para la salud están presentes en ambos tipos.

Todos los tipos de kéfir deben tener azúcar natural o azúcar añadida para permitir el crecimiento de bacterias y se dé la fermentación. El resultado final es que el kéfir tiene un contenido muy bajo de azúcar, ya que las bacterias activas han consumido la gran mayoría del azúcar durante la fermentación.

1. Kéfir de leche.

El kéfir de leche es el más común en centros de abastecimiento. Por lo general está hecho con leche de cabra, vaca o de oveja y como ya sabemos, esto no significa que contenga lactosa. Una vez fermentado, el kéfir de leche tiene un sabor similar al del yogur griego. Este sabor puede variar dependiendo del tiempo que el kéfir haya sido fermentado. La mayoría de los kéfires comprados en tiendas son aromatizados con frutas o azúcar de caña, pero también está disponible el kéfir puro para poder endulzarlo a voluntad.

2. Kéfir de coco.

El kéfir de coco se hace con leche o agua de coco y se hace mezclando la parte blanca con agua, luego se amasa y se prensa para extraer el líquido lechoso. Para el agua de coco se usa el líquido que se encuentra naturalmente en el interior de los cocos. Ambos tipos de kéfir de coco no contienen productos lácteos.

Se cree que el agua y la leche de coco son mejores para la creación del kéfir fermentado, ya que contienen de forma natural hidratos de carbono, incluido el azúcar, que es necesaria para el crecimiento de las bacterias durante el proceso de fermentación. El kéfir de coco es más ácido y tiende a ser más suave que el kéfir de leche.

3. Kéfir de agua.

El kéfir de agua tiene un sabor más sutil y ligero que el kéfir de leche. Se hace con agua azucarada o jugo de fruta. Debido a que es menos cremoso y amargo, no es el mejor sustituto de los productos lácteos. Este tipo de kéfir está más destinado a ser bebido sin agregados.

Independientemente del tipo de kéfir que busques consumir, siempre busca kéfir con poca azúcar añadida y sin sabor e intenta aromatizarlo y endulzarlo por tu cuenta. Todos los tipos de kéfir deben ser refrigerados y es mejor mantenerlos en contenedores de vidrio para que no sea contaminado por usar otro tipo de contenedores.