La apnea del sueño duplica el riesgo de ansiedad y depresión

Algunos estudios han revelado que la apnea puede afectar principalmente a las mujeres con estos síntomas psicológicos.

Según las hipótesis más estudiadas, la causa de esta sintomatología psicológica podría estar reflejada por un estado de mala oxigenación de la sangre debido a una respiración insuficiente durante la fase de sueño.

Las personas que padecen el síndrome de apnea obstructiva del sueño también se ven expuestas a los síntomas de otros tipos de patologías, especialmente al aumento de los riesgos de padecer depresión y ansiedad, todo esto según lo encontrado en las investigaciones realizadas por un grupo de expertos a cargo del doctor Jong-Yeup Kim, del Departamento de Otorrinolaringología de la Universidad de Konyang en Corea.

El riesgo de padecer ansiedad y depresión se duplicó

El síndrome de la apnea del sueño se caracteriza por interrupciones de la respiración durante el sueño, y se acompaña de ronquidos intensos al punto de dificultar el sueño de las otras personas. De hecho, suele ser la pareja la que nota estas pausas en la respiración, generando un estado de somnolencia al día siguiente que interfiere en la realización de las labores de la vida diaria.

El estudio, publicado en la revista JAMA Otolaringology Head & Neck Surgery, es la primera en relacionar directamente este padecimiento con el riesgo de pasar por ataques de ansiedad y depresión. Por si fuera poco, estos riesgos se ven potenciados si la persona que lo está padeciendo se trata de una mujer, donde los síntomas son mucho más marcados.

¿Cuál es la explicación?

La hipótesis que más fuerza ha tenido asegura que la causa de estos síntomas psicológicos podría ser una alteración negativa en la oxigenación de la sangre producida por una respiración insuficiente mientras se duerme. Pero los investigadores coreanos también han ofrecido otras explicaciones que pueden ser responsables de estas complicaciones: «Estos síntomas psicológicos podrían ser la consecuencia de un estado de somnolencia diurna por la reducción de la oxigenación”. De hecho, otro estudio reciente ha demostrado que la somnolencia diurna, independientemente de la gravedad de la apnea del sueño, podría estar directamente asociada a síntomas depresivos que tienden a mejorar cuando se reduce la apnea. Según otras hipótesis, la culpa sería principalmente de los cambios estructurales y funcionales a los que se expone el cerebro debido a la falta de oxigenación, que terminarían generando estados de ansiedad y depresión.

Otros trastornos relacionados.

Debido a la interrupción parcial de las vías respiratorias, el síndrome de apnea obstructiva del sueño, además de dificultar la conciliación total del sueño, también expone al individuo a un mayor riesgo cardiovascular, a un deterioro metabólico y neurocognitivo, dolores de cabeza, fatiga crónica, dificultad para concentrarse y deterioro en las relaciones sexuales.

Por lo tanto, es un trastorno que tiene un gran impacto en la vida cotidiana, y la ansiedad y la depresión se suman a una condición que ya es muy difícil de sostener.

Si sospechas que estás pasando por estos síntomas es importante ponerte en contacto con un médico, el cual te dará las indicaciones correctas para atender tu caso y someterte a revisiones especializadas que incluyan un estudio del sueño mediante polisomnografía. Ten en cuenta que esta enfermedad puede tratarse y ser controlada en la mayoría de los casos empleando diferentes enfoques multidisciplinarios, incluido el uso de dispositivos de presión positiva continua durante la jornada de sueño nocturna para mejorar la respiración y reducir los riesgos asociados con la apnea del sueño.