La ciencia lo confirma: Absorbemos las energías negativas de los demás

¿En ocasiones te has sentido agobiado por causa de las energías negativas?  Ya sea por el colega de la oficina que no deja de quejarse o el amigo que ha descargado todo su malestar sobre ti, basta con una conversación y unos minutos en compañía de este tipo de personas para tener la sensación de que todo tu buen humor y vitalidad se han desvanecido.

Esa sensación de que tu energía ha sido absorbida por completo es muy real y la ciencia por fin nos da la explicación.

El físico y científico alemán, Albert Einstein, dijo lo siguiente: “Todo lo que existe en el universo es energía. El universo es un todo de energía. El tema es que la energía no solo está correlacionada, sino que transforma una en otra y viceversa”. Por lo tanto, ‘todo es energía’ es una de las principales evidencias que tiene la ciencia. De modo que, el ser humano se encuentra esencialmente influenciado no solo por la energía que libera propiamente, sino también por aquellos que lo rodean.

Todo es energía: esto indica el estudio  

Una investigación realizada por un grupo de investigadores de biología de la Universidad de Bielefeld en Alemania, hizo un hallazgo muy interesante que podría revolucionar todos los parámetros de la bioenergética.

La bioenergética es la ciencia que estudia los mecanismos por los cuales los seres vivos acumulan, transmiten y difunden energía, algo así como un cruce entre biología, biofísica y bioquímica.

Por primera vez, este estudio confirma que las plantas pueden absorber energía de otras plantas. La investigación descubrió que un alga verde llamada Chlamydomonas reinhardtii, además de realizar su fotosíntesis, es una planta que puede extraer energía de otras algas.

La médica y terapeuta Olivia Bader-Lee, dice que al igual que las algas, el ser humano también absorbe la energía que lo rodea. “Por ello existen personas que se sienten incómodas al estar en contacto con un grupo donde haya una mezcla de energía y emociones. El cuerpo humano es muy parecido a una planta, absorbe la energía necesaria para alimentar su estado emocional”, explica la médica.

Esto aclara las razones por las cuales las personas cambian de humor, se sienten nerviosos, enojados, tristes, estresados, ansiosos o, por el contrario, se sienten feliz, divertido, optimista, con el solo hecho de escuchar o compartir algo con otras personas.

La Dra. Bader-Lee, afirma que el ser humano es intrínsecamente empático y que esta posibilidad de sentir las emociones y vibraciones que provienen de la naturaleza se han ido perdiendo a lo largo de los siglos.

¿Cómo puedes proteger tu campo energético?

Domina tu aura personal: cada uno de nosotros tiene un aura energética que envuelve nuestro cuerpo. Si la persona no domina esta fuerza, será completamente vulnerable a las energías externas. Sea consciente de los límites de su aura para poder tener el control de su espacio.

Mantente centrado: aléjate por completo de tu ego, concéntrate en tú “yo” espiritual y de inmediato te sentirás conectado a tu propio espacio. Sé consciente de tu presencia y conéctate con los que te rodean para poder liberar tu propia energía y sentir las emociones que proceden de los demás.