Salud

La falta de sueño puede aumentar el riesgo de padecer la enfermedad de Alzheimer

La falta de sueño puede aumentar el riesgo de padecer la enfermedad de Alzheimer.

Además de dañar los sistemas cardiovascular e inmunológico, dormir mal durante largos períodos de tiempo puede aumentar el riesgo de desarrollar demencia. Este fue el resultado de una reunión en la Cumbre sobre el Futuro de la Salud del Instituto Milken en Washington. «Los trastornos del sueño y la falta de sueño contribuyen al Alzheimer décadas antes de que las personas desarrollen el trastorno», explica Ruth Benca, psiquiatra de la Universidad de California en Irvine.

El trabajo de Benca ha trazado la relación entre el sueño, particularmente el sueño profundo conocido como Rem, y el desarrollo de la demencia en el futuro. En 2017, su equipo publicó un estudio en el que hizo un seguimiento a individuos sanos con una variante de un gen llamado APOE que los expone a un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer.

Encontraron que los individuos que reportaron un sueño de menor calidad tendían a tener acumulaciones más grandes de proteínas asociadas con la enfermedad de Alzheimer, llamadas amiloide y tau, en el líquido que rodea el cerebro, comparado con los que reportaron dormir bien.

Parecía, pensaron, que el proceso de sueño podría borrar algunas de estas acumulaciones. Estudios posteriores han apoyado esta teoría. El mismo año, otro estudio encontró que en un grupo de adultos mayores de 60 años, los que pasaban más tiempo entrando al sueño Rem y dormían menos, tenían un alto riesgo de desarrollar demencia.

El año pasado, investigadores de los Institutos Nacionales de Salud en Bethesda, Maryland, publicaron los resultados de un estudio que encontró que los participantes sanos que acordaron despertarse cada hora durante una noche tenían niveles más altos de amiloide al día siguiente.

Y a principios de este año, un grupo separado de la Facultad de medicina de la Universidad de Washington encontró que los adultos mayores que tenían una fase Rem más baja durante el sueño también tenían mayores cantidades de tau. La relación inversa también podría ser cierta, es decir, que las acumulaciones de amiloide y tau podrían contribuir a la falta de sueño.

La investigación también ha demostrado que las personas con Alzheimer tienen ciclos de sueño interrumpidos. Dicho esto, si el sueño juega un papel causal en la demencia, podría ser una meta futura para nuevas terapias o intervenciones preventivas para la enfermedad. Mientras tanto, según los estudiosos, el sueño suficiente debe considerarse un cambio en el estilo de vida a favor de la salud cognitiva y física, al igual que el ejercicio físico y la abstinencia de fumar y el consumo excesivo de alcohol.

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