Según la edad, ¿a qué hora es mejor irse a la cama?
¿A qué hora es mejor irse a la cama? La respuesta a esta pregunta cambia dependiendo de varios factores, principalmente la edad.
Dormir tiene muchos beneficios para la salud física y mental y afectan a personas de todas las edades. Es esencial recordar que la duración y la calidad del sueño evolucionan con el paso de los años. En resumen, el sueño de un niño es diferente al de un adulto o una persona mayor.
El sueño nocturno se divide en 5 ciclos de unos 90 minutos cada uno. Al envejecer, los dos últimos se ven afectados por cambios significativos y la necesidad de dormir se distribuye de forma diferente a lo largo del día.

¿A que hora deberíamos ir a la cama?
Cuando te preguntas a qué hora es mejor ir a la cama, necesitas tener en cuenta varios aspectos. Por ejemplo, hay que saber que una persona de unos 60 años tiene en promedio más dificultades para dormirse que un adolescente y sus noches son más cortas.
También es importante saber que las personas mayores tienden a sufrir más de fatiga durante el día y necesitan descansar y tomar una siesta reparadora. No hay que olvidar tampoco el hecho de que una persona mayor tiende a despertarse a menudo durante la noche y a sufrir trastornos del sueño como la apnea del sueño.
Por lo tanto, para responder a la pregunta “¿A qué hora es mejor irse a la cama?” es necesario tener en cuenta estos aspectos -que en cualquier caso varían de una persona a otra- y considerar si tiene o no la posibilidad de recuperar su falta de sueño durante el día.
Una buena recomendación es no acostarse si no tiene sueño. El mejor momento para ir a dormir es 10 o 15 minutos antes de la hora en que le gustaría quedarse dormido. “Si quiere levantarte a las 7:30 después de dormir 7 horas y media, debe irse a la cama a las 23:45”.
Pero, en términos generales, varios estudios han demostrado que dormir de 10 de la noche a 6 de la mañana optimiza los niveles de productividad porque el cuerpo está menos expuesto a fuentes de luz no naturales.
Este artículo fue elaborado con el apoyo de una herramienta de inteligencia artificial. Posteriormente, fue objeto de una revisión exhaustiva por parte de un periodista profesional y un redactor jefe, garantizando así su exactitud, su pertinencia y su conformidad con los estándares editoriales.