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La importancia de estar bien hidratada en la menopausia

Todas las mujeres en algunas etapas de su vida se enfrentan a fases en las que una buena hidratación juega un papel fundamental. Algunas de estas situaciones son el embarazo, la lactancia y la menopausia. Consumir la cantidad adecuada de líquidos durante estas fases ayuda a prevenir algunas de las molestias más comunes, entre ellos la resequedad de la piel, los sofocos y los problemas urinarios.

Con frecuencia, las mujeres no están preparadas para afrontar los cambios fisiológicos, psicológicos y físicos que involucran a la menopausia, y el agua es un importante aliado para gestionarlos. De hecho, con la menopausia los riñones comienzan a ser menos reactivos a la hormona encargada de controlar la diuresis, provocando una deshidratación descontrolada, por lo que aumentar el consumo de agua diaria se convierte en algo crucial para prevenir trastornos del sistema urinario como la cistitis.

Pero no se trata solo de tomar agua, una hidratación adecuada también puede ser útil desde otros puntos de vista importantes. Beber más agua junto con una dieta sana y una rutina de ejercicios, ayuda a reducir la hinchazón y la retención de líquidos. Pero eso no es todo, ya que beber al menos 8 vasos de agua cada día ayuda a reducir la aparición de uno de los síntomas más comunes de las mujeres menopáusicas: los sofocos, especialmente durante la noche.

Por si fuera poco, mantener la piel hidratada también retrasa los signos del envejecimiento, y, de hecho, la sequedad de la piel es una de las molestias más comunes una vez que se ha detenido el ciclo menstrual. Esto se debe a la disminución del colágeno en el interior de las células. Estadísticamente, una mujer menopáusica pierde un 2,1% de colágeno cada año, sobre todo durante los primeros cinco años de la menstruación. Esta reducción comienza una vez se llega a los 40 y se acentúa después del inicio de este periodo.

Cuanto más va envejeciendo el cuerpo femenino, mayor va a ser la pérdida de líquidos. Solo tenemos que pensar en que el adulto promedio está compuesto por un 70% de líquidos y que el porcentaje disminuye hasta un 50% a medida que se envejece. Además, partiendo de que el cuerpo femenino tiende a deshidratarse más que el masculino, tomar 2 litros de agua al día es un remedio eficaz para mantener al organismo y la piel completamente saludable. Es recomendable consumir aguas de mineralización media, especialmente las bicarbonatadas-calcáreas, ya que contienen más de 200-300 mg/litro de calcio altamente asimilable para el organismo, con porcentajes que oscilan entre el 25% y el 40%, por lo que no solo cumplen una función hidratante para el organismo, sino que contribuyen a alcanzar la ingesta diaria de calcio recomendada.

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