Belleza

Piel grasa: ¿Cómo hacer para que el maquillaje dure más?

La piel grasa produce un exceso de sebo, lo que hace que el rostro tenga un aspecto brillante y limite la duración del maquillaje. Este fenómeno tiende a agravarse cuando se suda más debido al aumento de la temperatura: los lápices, las sombras de ojos y la base de maquillaje se derriten literalmente y acaban en los pliegues y las líneas de expresión, con un aspecto muy antiestético: así que veamos ocho sencillos consejos para hacer que el maquillaje dure en la piel grasa en estos días de calor.

Prepara tu piel antes del maquillaje.

Para que el maquillaje dure más tiempo en la piel grasa, lo mejor es limpiar el rostro con suavidad por la mañana, evitando utilizar limpiadores demasiado fuertes o que produzcan demasiada espuma. Es mejor optar por un hidrolato astringente y calmante como la manzanilla.

Hidrata la piel.

Luego de haber lavado el rostro, aplica una crema humectante especial para pieles grasas: las cremas para pieles grasas e impuras contienen sustancias sebo-equilibrantes y absorbentes que evitan la aparición del efecto brillante durante el día. Al aplicar un producto humectante especial antes del maquillaje, este durará más.

Mejor base y polvos sueltos.

El maquillaje mineral es un gran aliado para las pieles grasas que tienden a brillar durante el día. De hecho, las bases, correctores, rubores y polvos sueltos absorben el exceso de sebo, por otro lado, no tapan los poros y no inflaman la piel, evitando así que se produzca sebo por reacción.

Brocha kabuki para fijar los polvos.

Después de aplicar la base de maquillaje en el rostro, pulveriza una solución de agua mineral y gel de aloe vera de manera uniforme sobre el rostro. Después de rociar el agua sobre el rostro, aplica los polvos faciales con una brocha kabuki: este pequeño truco hará que el maquillaje dure más tiempo en las pieles grasas.

Esponja matificante.

Si, a pesar de todos estos consejos, tu piel sigue pareciendo brillante unas horas después de haberte maquillado, sécate la piel con una esponja y aplica una fina capa de polvos faciales con una kabuki.

Leche limpiadora al final del día.

Al final del día, no olvides desmaquillar cuidadosamente tu rostro y eliminar las impurezas. Irse a la cama con la piel maquillada dificulta las funciones fisiológicas de la epidermis y puede provocar irritaciones o la aparición de puntos negros, poros dilatados, granos y exceso de sebo. Desmaquilla tu piel con una leche limpiadora y un tónico, y luego aplica una crema de noche purificante.

Tratamientos exfoliantes.

Una vez a la semana se pueden realizar tratamientos exfoliantes. Dos o más veces a la semana puede ser útil utilizar mascarillas purificadoras a base de arcilla, polvo de neem o de rhassoul mezclado con agua y zumo de limón o hidrolato de salvia. Las mascarillas purificadoras permiten absorber el exceso de sebo y dejan la piel seca durante varias horas, lo que permite que el maquillaje dure más tiempo.