LA PRUEBA DEL MALVAVISCO O CÓMO SABER SI TENDREMOS ÉXITO EN LA VIDA.

gente comiendo MALVAVISCO
LA PRUEBA DEL MALVAVISCO O CÓMO SABER SI TENDREMOS ÉXITO EN LA VIDA.

Según la teoría de la gratificación diferida, uno puede estimar el éxito de una persona a partir de una simple pieza de malvavisco. Una prueba sabrosa y sorprendente, desarrollada en 1972.

Si para algunos la vida es como una caja de chocolates, para otros es más como una historia de malvaviscos. Una prueba, desarrollada en 1972 por el psicólogo Walter Mischel de la Universidad de Stanford y realizada en 400 sujetos, permitiría estimar el éxito o el fracaso de un individuo en su vida desde la infancia, todos gracias al malvavisco.

«Lo tendrás» es, en última instancia, mejor que un «QUERER».

Según el psicólogo y su equipo de Stanford, la paciencia y el autocontrol son, de hecho, una garantía de éxito social y profesional. Para llegar a estos resultados, los investigadores se basaron en una prueba simple. Les ofrecieron a diferentes niños un malvavisco diciéndoles que podían comerlo de inmediato, pero que, si se resistían, tendrían dos más tarde. Luego, los científicos analizaron cuánto tiempo cada niño tenía que resistir la tentación.

Y las conclusiones de esta prueba, reproducidas varias veces desde entonces, son sin apelación: los niños que pueden esperar están predestinados a una vida llena de éxito, mientras que los otros tienen menos posibilidades de hacer una carrera o de tener una vida exitosa. La explicación radica en el hecho de que, para ser feliz, uno debe saber cómo proyectarse y no tener miedo de un pequeño sacrificio en el presente. En el deporte, en el trabajo, en el amor o incluso cuando se aprende una lengua extranjera: la gratificación diferida sería una garantía de éxito en muchas partes de la vida.

Un estudio de 2011, realizado por investigadores de la Universidad de Pennsylvania, corrobora estos hallazgos. Esta nueva investigación se realizó con 1,000 niños y se comenzó a observar las trayectorias de vida de todos los participantes hasta los 32 años. Las diferencias proporcionales entre los que comieron el malvavisco directamente y los que esperaron son muchas: más problemas de salud (27% contra 11%), adicciones (10% contra 3%), antecedentes penales (43% vs. 13%), salarios más bajos y más separaciones o divorcios.

Gratificación diferida: la clave de la felicidad.

Si esta prueba es tan emulada, es que la gratificación diferida (predisposición de la mente que varía según cada individuo) sería la clave de la felicidad. El momento presente nos hace felices solo a corto plazo (como comer un malvavisco de inmediato, ceder a la tentación), pero el hecho de proyectarse a uno mismo, fructificar los beneficios y saber cómo moderar los deseos para disfrutarlos más tarde, trae alegría a largo plazo.

La gratificación diferida es en realidad una propensión a proyectar hacia el futuro, a establecer metas, a pensar en el Plan B en caso de que el proyecto inicial no funcione: una forma de construir la felicidad, paso a paso.