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La razón por la que te gusta tanto el café

Cualquier motivo es bueno para disfrutar de una taza caliente o fría de café en sus infinitas presentaciones, ya sea en los clásicos polvos y moka o en las populares cápsulas. Pero ¿Alguna vez te preguntaste por qué nos gusta tanto esta bebida con sabor amargo? Un estudio reciente llevado a cabo por investigadores de Australia y Portugal han descubierto una posible correlación entre el café y una predisposición genética que no conocíamos.

¿El consumo de café se encuentra escrito en nuestros genes?

Desde hace muchos años se sabe que los elementos activos del café, principalmente la cafeína, crean un verdadero efecto adictivo sobre nuestro cuerpo, y que, cuanto más bebemos, mayor es nuestra dependencia, por lo que se trata de un círculo vicioso que puede no ser tan malo como pensamos.

Las investigaciones de las que hablamos han demostrado que el café puede ser beneficioso para el funcionamiento del organismo, por ejemplo, se ha demostrado que su consumo ayuda a estimular la actividad neuronal y a mejorar los niveles de concentración. Además, todo parece indicar que aquellos que consumen una dosis media de café (la cual nunca debe ser superior a cinco tazas al día, por los efectos negativos del consumo excesivo), están genéticamente predispuestos a prevenir la aparición de la enfermedad de Parkinson y a prevenir o por lo menos retrasar la aparición de enfermedades como el Alzheimer, el cáncer y los trastornos de hipertensión.

El café y sus beneficios para la salud del corazón

Los investigadores también han demostrado la existencia de una importante correlación entre el consumo de café y el bienestar del corazón y el sistema cardiovascular. La muestra de la investigación se basó en seguir el control de un grupo de personas que bebían café una vez al día con otro grupo de personas que no consumían café en ninguna de sus presentaciones. Los resultados demostraron que los no consumidores desarrollaban arritmias cardíacas y problemas relacionados con mayor frecuencia, mientras que el grupo de personas que si consumía café con regularidad presentaba una mayor tolerancia a la cafeína, previniendo el desarrollo de enfermedades cardíacas.

La relación genética inesperada.

Según el informe, esta correlación parece estar vinculada a un gen llamado CTP1A2, el cual nos hace estar genéticamente predispuestos a consumir café. Se trata de una enzima del gen que permite metabolizar con mucha más rapidez la cafeína introducida en el organismo, motivo por el que sentimos la necesidad de tomar más cantidad a lo largo del día.

Por supuesto, no todos cuentan con esta alta predisposición genética, y cada uno debe regular su consumo de café según sus necesidades independientes sin llegar al consumo excesivo. De hecho, abusar de la cafeína es una de las peores elecciones, ya que puede provocar cambios de humor, nerviosismo, taquicardia e insomnio.