Cocina y recetas

La receta perfecta para hacer las mejores patatas fritas al horno

Muchas personas piensan que preparar patatas fritas al horno es una tarea fácil, pero lo cierto es que es todo lo contrario, por eso hoy vamos a darte algunas recomendaciones para que brilles con esta receta.

¿Cómo rechazar un plato lleno de deliciosas y crocantes patatas fritas al horno? Lo cierto es que a todos nos gusta, son ricas, crujientes, deliciosas y bajas en grasa. Llegarás al corazón de todos con esta receta, hasta de los niños más hambrientos.

Veamos como preparar esta maravillosa receta sin fracasar en el intento.

En la cocina española, pero también en todas las del mundo, las patatas se encuentran entre los productos más versátiles y deliciosos que existe. Las patatas fueron conocidas en Europa luego del descubrimiento de América y, desde ese momento, no han faltado en nuestra mesa. Fritas, asadas y hervidas, debido a su versatilidad realmente se pueden cocinar de muchas formas.

Sin embargo, las patatas fritas no son muy buenas para la salud, por lo que los expertos en nutrición suelen recomendar las patatas hervidas sobre cualquier otra. De hecho, las frituras son más pesadas y afectan a la suavidad de las comidas, por lo que se dificulta el proceso de digestión.

Para tratar de solucionar este problema, se puede optar por la receta de patatas fritas al horno, sin tener que renunciar al sabor o a la textura a la que estamos tan acostumbrados y sin tantos efectos secundarios.  Aun así, es importante tener en cuenta las patatas son un alimento que contienen muchas calorías, por lo que se recomienda consumirlas con moderación independiente del método de cocción.

Para preparar esta receta, lo primero que debemos tener en cuenta son los ingredientes necesarios, y para este caso solo necesitan 3, los cuales seguramente tienes en casa:

Ingredientes:

  • 500 gr de patatas.
  • Una pizca de sal.
  • Una cucharadita de aceite de oliva extra virgen.

Para comenzar con la preparación, lava muy bien las patatas, pélalas y coártalas en rodajas. Ponlas en un bol con agua fría por quince minutos. Una vez haya transcurrido este tiempo, deja que se escurran y colócalas nuevamente en un recipiente con agua fría, pero esta vez con un poco de sal.

Este paso es importante para que el almidón presente en las patatas disminuya y se vuelvan más suaves. Cuando haya pasado el tiempo, ponlas a cocinar hasta que el agua esté hirviendo y déjalas escurrir y también enfriar.

Ten mucho cuidado cuando estés cocinando las patatas, no las vayas a dejar hervir demasiado, solo déjalas hasta que se blanqueen un poco. Cuando se enfríen, colócalas sobre un recipiente y prepáralas con un poco de aceite para luego proceder a introducirlas en el horno y dejarlas por 20 minutos a una temperatura de 220 °C a 250 °C.

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