La relación entre la vitamina D y la obesidad

La vitamina D es una hormona de la que se habla mucho por su especial implicación en la absorción del calcio y por lo tanto por la importancia que tiene para mantener la salud ósea. Pero se ha visto que esta vitamina participa en muchos procesos metabólicos y está relacionada con muchas más funciones del organismo, destacando también su papel en el sobrepeso y la obesidad. Veamos los resultados de un estudio que se realizo.

«En individuos obesos, la expresión del receptor de vitamina D a nivel del hígado y del tejido adiposo visceral (grasa omental) está estrechamente asociada a la presencia de esteatosis hepática y a la inflamación y disfunción del tejido adiposo; esto sugiere que, en presencia de obesidad, el eje de la vitamina D/receptor de vitamina D puede participar en los mecanismos que regulan la acumulación de grasa en varios distritos del cuerpo y, por lo tanto, representar un importante mediador de la enfermedad metabólica, así como una posible nueva meta terapéutica».

Así es como Flavia Agata Cimini, candidata al doctorado en Gastroenterología Epato-Experimental y Clínica en la Universidad La Sapienza de Roma, ilustra los resultados de un estudio realizado por un grupo de investigadores de la Universidad de Roma y presentado en el congreso anual de la European Association for the Study of Diabetes (EASD) en Barcelona.

La vitamina D juega un papel importante en varios procesos metabólicos e inflamatorios. En particular, en el campo de las enfermedades relacionadas con la resistencia a la insulina, se ha demostrado una estrecha relación entre la reducción de los niveles circulantes de vitamina D y el síndrome metabólico, la diabetes tipo 2 y la esteatosis hepática. Los experimentos realizados en modelos animales de obesidad sugieren que en condiciones de exceso de calorías, el receptor de vitamina D (VDR) puede regular la respuesta inflamatoria del tejido adiposo y la «incorrecta» acumulación de grasa en el hígado.

Hasta ahora, no se habían realizado estudios en humanos sobre el tema. «El objetivo de nuestro estudio era, por tanto, evaluar la expresión del receptor de vitamina D en el hígado y el tejido adiposo de los pacientes obesos, y evaluar su relación con la presencia de esteatosis hepática e inflamación en el tejido adiposo», explica Cimini.

Para ello, se reclutaron cuarenta personas obesas pertenecientes al servicio de Endocrinología del Departamento de Medicina Experimental de La Sapienza, para realizar evaluaciones clínicas y de laboratorio previas a la cirugía de la obesidad (bariátrica). Todos los participantes se sometieron a biopsias hepáticas y omentales (el omentum es una especie de «paño» formado por el peritoneo que cubre y une todos los órganos abdominales) durante la cirugía, para evaluar la presencia y gravedad de la esteatosis hepática, analizar el grado de inflamación del tejido adiposo y estudiar la expresión del receptor de vitamina D en ambos tejidos.

«Este estudio – concluye Maria Gisella Cavallo, doctora del Policlínico Umberto I de Roma y profesora de Medicina en La Sapienza – sugiere que en presencia de obesidad el receptor de vitamina D ejerce, en el tejido adiposo y el hígado, una función de control metabólico, regulando la acumulación de grasa y la respuesta inflamatoria. Por lo tanto, nuestros datos sientan las bases para futuras investigaciones dirigidas a explorar el papel de este receptor en el campo de la fisiopatología y la terapia de la obesidad y la esteatosis hepática.

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