La rúcula un excelente alimento para la hipertensión y el corazón

La rúcula, esa hortaliza de hojas con peculiar e intenso sabor, se ha hecho muy popular en los mercados españoles. Llegó hasta nosotros hace unos años, siguiendo una corriente procedente de Italia (de donde viene también su nombre, derivado de rucola o arugola) y de otros mercados occidentales donde se había impuesto previamente.

A esta planta mediterránea, también se la conoce con otros nombres, tales como: oruga, ruqueta, arugola y jaramago. Sus hojas se pueden consumir crudas o bien cocinadas.

La rúcula es una verdura crucífera menos conocida, aunque proporciona muchos de los mismos beneficios que otras verduras de la misma familia, como el brócoli, la col rizada y las coles de Bruselas.

Las hojas de rúcula son tiernas y de tamaño pequeño con un sabor ligeramente ácido. Rica en vitaminas y minerales, es un verdadero regalo de salud que la naturaleza nos da.

Con un sabor peculiar, capaz de transformar una simple ensalada en un exquisito banquete de salud, la rúcula tiene unos beneficios increíbles que quizás no conozcas.

Estos beneficios son:

La rúcula es el mejor aliado contra la presión arterial alta y las enfermedades del corazón. El ingrediente activo que le da a la planta su sabor amargo y picante es, de hecho, capaz de reducir la presión arterial, contrarrestando las enfermedades cardiovasculares.

Trata la diabetes: Debido a que es rica en ácido alfa lipoico un antioxidante, el consumo de rúcula es capaz de disminuir los niveles de glucosa y aumentar la sensibilidad a la insulina, favoreciendo el tratamiento de la diabetes.

Contra el envejecimiento: Al igual que otras verduras como la col y el brócoli o brécol, la rúcula evitaría que el cerebro envejezca prematuramente y prevendría las inflamaciones. Esto se debería a su contenido de ácido fólico y vitamina B.

Previene el cáncer:  Estudios recientes han sugerido que los compuestos que contienen azufre (es decir, de sulforafano) que dan a las verduras crucíferas ese sabor un poco amargo son también los que les aportan su poder para combatir el cáncer (tanto de esófago, próstata, páncreas o melanoma). Y es que este compuesto puede inhibir la enzima histona deacetilasa (HDAC), involucrada en la progresión de las células cancerosas.

Previene la osteoporosis: Diversas investigaciones ya han puesto de manifiesto que la baja ingesta de vitamina K ha sido asociada con un mayor riesgo de fractura ósea y la rúcula también contribuye a aportar nuestra dosis necesaria de calcio diario.

Protege la salud ocular: Debido a su contenido en antioxidantes como la zeaxantina y luteína, el consumo de rúcula puede ser extremadamente beneficioso para la salud ocular.

Ayuda a perder peso: La rúcula posee muchos nutrientes con pocas calorías. Su ingesta nos ayuda a una mejor digestión; gracias a su alto contenido en fibra promueve el tránsito intestinal y también nos provoca sensación de saciedad, por lo que es una herramienta perfecta para el control de peso gracias a unos componentes muy saludables.

Fortalece el sistema inmunológico: Las altas cantidades de vitamina C (ácido ascórbico) presentes en la rúcula son extremadamente beneficiosas para fortalecer el sistema inmunológico, previniendo así los resfriados y la gripe.

La rúcula es deliciosa cruda, y puede ser usada como un complemento saludable para pizzas, nachos o sándwiches.