Cocina, recetas y alimentosSalud

Cuidado con la sal oculta en alimentos procesados

El exceso de sodio escondido en los alimentos puede provocar problemas de obesidad, hipertensión, retención de líquidos, enfermedades cardiovasculares, insuficiencia renal, entre mucho otros.

De nada sirve prestar atención a la sal que añadimos a nuestras ensaladas, o evitar los alimentos salados como las patatas fritas, si la mayor parte de la sal que consumimos entra en nuestro cuerpo de forma sigilosa. De hecho, los culpables de la ingesta excesiva de sodio en la dieta son alimentos completamente insospechados, que ponemos alegremente en la mesa sin imaginar su contenido real de sal. Así lo señalan la Asociación Americana del Corazón y la Asociación Americana de Accidentes Cerebrovasculares, que han elaborado una lista de los alimentos más ricos en sodio sin que lo sepamos: no es casualidad que se trate exclusivamente de alimentos listos para consumir o preenvasados.

Sal oculta en los alimentos

De acuerdo con la Comisión Europea, la mayoría de la sal que se consume normalmente proviene de alimentos procesados industrialmente y de las comidas que ingerimos por fuera, ya sea en bares, restaurantes o comedores (hasta un 77%).

La cantidad de sal presente de forma natural en los alimentos es del 10-12%, el resto (alrededor del 10%) es la que ponemos en los platos que preparamos en la cocina.

La sal es un hábito alimenticio

Según estudios realizados en la población española, parece que la cantidad de sal que añadimos en la cocina aporta alrededor del 40% del total de la sal consumida diariamente. Por otro lado, la contribución de la sal oculta añadida por los restaurantes y los alimentos procesados industrialmente estaría en torno al 50-60% del total.

Esta desigualdad se debe a los diferentes hábitos alimenticios que tienen los españoles en comparación con otras poblaciones del continente europeo: comemos más a menudo en casa y nos gusta cocinar más que a otros pueblos, especialmente en el norte de Europa.

Sin embargo, la verdad sigue siendo la misma: la mayor parte de la sal que se consume no proviene de la que contienen naturalmente los alimentos, sino de la que se le agrega a las comidas y la que viene oculta en los alimentos procesados.

El exceso de sal es malo para la salud

El consumo excesivo de la sal puede aumentar significativamente la presión arterial, lo cual puede provocar infarto, derrames cerebrales e insuficiencia cardiaca. Por otro lado, además de favorecer el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, también contribuye a la aparición de enfermedades renales.

Entonces ¿Cuánta sal debemos consumir?

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) se debe consumir menos de 5 gr (una cucharadita) de sal al día. Esto quiere decir que se debe ingerir la mitad de lo que se consume normalmente. Por lo que 5 gr de sal deberían ser suficientes para preparar todos los alimentos a lo largo del día, incluyendo lo que se come, los platos procesados o los alimentos alimentos procesados industrialmente.

5 acciones para reducir el consumo de sal

  • Utiliza hierbas, especias, ajo y cítricos en lugar de sal para dar sabor a la comida.
  • Escurrir y enjuaga las verduras y legumbres enlatadas.
  • Come más frutas y verduras frescas.
  • Comprueba las etiquetas antes de comprar para ayudarte a elegir alimentos menos salados.
  • Utiliza gradualmente menos sal en tus recetas favoritas: tus papilas gustativas se adaptarán.
  • Retira la sal y las salsas saladas de la mesa para que los más pequeños no se acostumbren a añadir sal.

Intentemos recuperar el sabor natural de los alimentos, de lo contrario, sólo habrá una factura salada para nuestra salud!

Síguenos en Google Noticias