Vitamina C, las verduras que más la contienen

La vitamina C es una de las vitaminas solubles en agua. También conocida como ácido ascórbico, no es sintetizada por el cuerpo sino que debe ser tomada a través de los alimentos. Como también han señalado los expertos, la necesidad de los adultos es de 70 mg para las mujeres y 90 mg diarios para los hombres. Fundamental para diversas reacciones metabólicas, para la eficacia del sistema inmunológico y para el control de la actividad de los radicales libres, está presente en diversos alimentos. Entre ellas, podemos mencionar numerosas verduras (que deben consumirse crudas). ¿Cuáles son exactamente? ¡Descubramos algunas juntos!

El pimiento picante

Cuando se trata de verduras con más vitamina C, es imposible no poner en duda el pimiento picante. La combinación de chile y ácido ascórbico es particularmente importante porque, al estudiar las características de esta hortaliza, el bioquímico húngaro Albert Szent Gyorgyi descubrió los beneficios de la vitamina C en términos de su influencia en el sistema inmunológico. Este descubrimiento le ha valido el Premio Nobel. Volviendo al chile en sí, recuerde que se caracteriza por una dosis de vitamina C igual a 229 mg por cada 100 gramos de producto comestible.

Perejil

Siguiendo con la lista de verduras que garantizan un buen aporte de vitamina C, recordamos el perejil. En este caso, se habla de 162 mg de ácido ascórbico por hectolitro de producto comestible. Otros beneficios del perejil incluyen la presencia de betacaroteno, un precursor de la vitamina A y esencial para la eficiencia visual.

Pimientos (especialmente pimientos verdes)

Entre las verduras con más vitamina C se pueden recordar los pimientos, especialmente los verdes. En esta situación específica, hablamos de unos 127 mg de ácido ascórbico por hectolitro de producto comestible. En cuanto a las otras propiedades, cabe mencionar el contenido en fibra, que hace que los pimientos sean vegetales ideales para aquellos que buscan perder peso optimizando los niveles de saciedad.

Coles de Bruselas

Típico de la temporada invernal y cultivado principalmente en Europa Central (a pesar de su nombre), las coles de Bruselas se distinguen por la presencia de una cantidad de vitamina C de unos 81 mg por cada 100 gramos de producto comestible. Al mencionarlos, también es importante mencionar la presencia de la vitamina A, otro poderoso antioxidante, y de la vitamina K, esencial para una buena coagulación de la sangre.

La coliflor

Otras verduras que pueden garantizar una buena ingesta de vitamina C son las coliflores. En estado crudo, se caracterizan por una dosis de ácido ascórbico igual a 60 mg por hectolitro de producto comestible. A la hora de nombrarlos, también es necesario mencionar su poder depurativo y su capacidad para promover la prevención del cáncer, en particular del cáncer de próstata.

La lechuga

Con unos 60 mg de vitamina C por hectolitro de producto comestible, la lechuga es también un excelente punto de referencia para aquellos que buscan optimizar la hidratación del cuerpo. No por casualidad, está compuesto por más del 95% de agua. Se caracteriza también por sus propiedades sedantes, gracias a su contenido en fibra es un buen aliado de la eficiencia intestinal.

Espinacas

La espinaca es también una de las verduras con más vitamina C. Caracterizados por una dosis de ácido ascórbico de 54 mg por hectolitro de producto comestible, son también una excelente fuente de vitamina A y ácido fólico. Una buena idea para disfrutarlos crudos es la preparación de una ensalada mixta con la adición de nueces y copos de queso parmesano.

El repollo

Hay muchas verduras que garantizan una buena ingesta de vitamina C. El repollo puede incluirse en esta lista. Se distingue por unos 50 mg de ácido ascórbico por cada 100 gramos de producto crudo, también es rico en betacaroteno y vitaminas del grupo B. ¿Una curiosidad interesante? Se usaba, en los días de la antigua Roma, como remedio para recuperarse de las borracheras.

Tomates

Los tomates -en forma de conservas- son otra excelente fuente de vitamina C. ¿Los números? Aproximadamente 45 mg de ácido ascórbico por hectolitro de producto comestible. Como se trata de tomates cocidos, también es necesario cuestionar la presencia de licopeno, otro potente antioxidante eficaz sobre todo en la prevención del cáncer de próstata.