Las mascarillas FFP2 son la mejor opción para el transporte público

Según lo ha indicado el profesor de Higiene de la Universidad Católica de Roma y consultor del Ministerio de Salud de Italia, Walter Ricciardi: “en espacios cerrados y con una distancia de seguridad reducida, las mascarillas de protección más efectivas son las FFP2. En el metro, los autobuses y en el transporte público en general, son la mejor elección”.

Así lo explicó a Adnkronos Health, al hablar del debate hecho sobre las mascarillas en Francia, donde el Ministro de Salud de ese país ha descartado el uso de mascarillas de tela hechas en casa e instó a usar las que tienen una mayor capacidad de filtrado en público. “Los de tela no tienen valor protector para quienes los usan”, señaló el profesor Ricciardi.

En el transporte público se necesita la mascarilla FFP2

Este tipo de mascarillas están diseñadas, probadas y certificadas para filtrar cualquier tipo de contaminantes en el ambiente. Algunos estudios científicos indican que las mascarillas FFP2 o Kn95 bloquean el 90 y 95% de las pequeñas gotas respiratorias sobre las que viaja el virus. “Las mascarillas como opción, deben usarse siempre de acuerdo con los objetivos que se proponen. Si me encuentro solo en la calle, a cierta distancia de las demás personas, la máscara de tela está bien, pero si entro en un lugar cerrado y bajo el distanciamiento de seguridad, para poder estar protegido necesito una máscara tipo FFP2, la evidencia científica nos lo dice”, explicó Ricciardi.

El Alto Consejo de Salud pública de Francia, ha dicho que muchas mascarillas de tela, con frecuencia preferidas por los ciudadanos, debido a que son lavables y reutilizables, no garantizan la protección adecuada contra las nuevas variantes más contagiosas. “Como no tenemos nuevas armas contra las nuevas cepas, lo único que podemos hacer es mejorar las armas que ya tenemos”, explican las autoridades sanitarias de Francia.

En Francia, la opinión experta sobre el uso de mascarillas también ha sugerido duplicar el criterio del régimen de distanciamiento social, llevándolo de uno a dos metros. El Haut Conseil de Santé publique (Alto Consejo de Salud Pública) ha declarado de hecho que muchas mascarillas de tela, a menudo preferidas por los ciudadanos porque son lavables y reutilizables, no garantizan la protección adecuada contra las nuevas variantes más contagiosas: «No ponemos en duda la utilidad de las mascarillas utilizadas hasta ahora -explicaron las autoridades sanitarias de Francia-, pero como no tenemos nuevas armas contra las nuevas cepas lo único que podemos hacer es mejorar las armas que ya tenemos”.

Las mascarillas de tela no garantizan una completa protección

Las mascarillas de tela “solo sirven para evitar que las gotitas de saliva se escapen de la boca o la nariz de las personas que las llevan puestas. Por lo tanto, no tiene ningún valor para el portador”, especifica Ricciardi. Estos dispositivos son importantes en términos de circulación del aire, justamente porque no liberan gotitas, pero no son una barrera contra el virus. Solo son protectores para aquellos que están cerca del portador.

De este modo, un virus mucho más contagioso debe protegerse con mascarillas más “robustas”. Las mascarillas de tela, no garantizan una protección adecuada frente a las nuevas variantes del coronavirus actualmente conocidas ya (brasileñas, sudafricanas e inglesas) y que son altamente contagiosas.