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Cruzar las piernas: ¡5 razones para no hacerlo nunca más!

Existen algunos malos hábitos de los que muchos ni siquiera son conscientes. La mayoría de las personas no piensa antes de poner una pierna encima de la otra, una posición que verdaderamente puede ocasionar daños a largo plazo.

Se puede decir que cruzar las piernas ocasionalmente no es peligroso, siempre y cuando tome descansos, el problema real se presenta cuando se mantienen las piernas cruzadas durante horas, dado que esto no es bueno para el cuerpo ni para la salud.

Pero ¿qué sucede realmente cuando cruzamos las piernas?

Cruzar las piernas es una posición muy frecuente que las personas adoptan al sentarse y muchos lo hacen porque en realidad puede ser muy conveniente. Es una posición que puede ser muy elegante y sexi, y siempre se ha asociado con ser “femenina”. Además, es una acción para ahorrar espacio, que puede ser usada cuando queremos darle espacio a la persona sentada a nuestro lado.

Sin embargo, el interrogante es: ¿Qué hay de malo en hacerlo? A continuación, te daremos algunas razones por las que nunca debes cruzar las piernas frecuentemente al sentarte.

Arañas vasculares.

Las llamadas “arañas vasculares” son un problema cosmético que seguramente todos tendemos a evitar que aparezcan. Sentarse con las piernas cruzadas o estar de pie durante muchas horas puede ejercer presión sobre los vasos sanguíneos y hacer que estos se hinchen con el tiempo. Por lo tanto, cuando se cruzan las piernas es una posición que puede atrapar la sangre en la parte inferior de las piernas y crear presión.

Daño a los nervios.

Al cruzar las piernas estás ejerciendo presión sobre todos tus nervios, tejidos y vasos sanguíneos por donde se cruzan. Esta constante presión puede generar daño a los nervios por no llegar a la sangre en todas las áreas. A su vez, puede causar dolor neuropático en algunos lugares y falta de sensibilidad.

Trombosis venosa profunda.

Es una grave afección en la que se forma un coágulo de sangre dentro de un extremo del músculo, a menudo en la parte inferior de la pierna. Esta condición altamente dolorosa y peligrosa, tiene más posibilidades que suceda si se lleva un estilo de vida sedentario y particularmente, si el flujo sanguíneo se encuentra restringido, lo que sucede cuando cruzas las piernas.

Presión arterial alta.

Al momento de cruzar las piernas, estás comprimiendo temporalmente los vasos sanguíneos de las extremidades inferiores, obligando a que la sangre fluya más lentamente es estas zonas. La disminución del flujo sanguíneo lleva a un aumento temporal de la presión arterial, entonces, parte del sistema circulatorio se corta, haciendo que la sangre fluya hacia atrás y presionando con más fuerza sobre los otros vasos nuevamente.

Dolor de espalda.

Cruzar las piernas es una posición enemiga de la columna, ya que cuando cruzamos las piernas, la pelvis se inclina hacia un lado y la columna vertebral se coloca en una posición poco natural. El terrible dolor que inicia en la zona lumbar puede llegar hasta el cuello y ocasionar dolor ciático en brazos y piernas.

Sin embargo, si notas alguno de estos síntomas médicos, consulta a tu médico para que reciba tratamiento inmediatamente.

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